Araceli Fuentes

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  • “La eficacia del psicoanálisis es mayor que la de cualquier otra terapia, de eso no tengo duda, además de ser mucho más respetuosa porque nada puede ocurrir sin el consentimiento del sujeto”.
  • “El rechazo al saber inconsciente se presenta de manera individual y hay razones para ello porque no es fácil aceptar que el goce malo que solemos poner del lado ajeno habita también en nosotros, el sujeto rechaza saber sobre su goce, prefiere pensar las cosas en términos de ideales”.
  • “El psicoanalista necesita a la Escuela para seguir su formación que es una formación siempre inacabada. Dado que el psicoanalista se ocupa de lo real que habita en el síntoma y nadie está nunca suficientemente preparado frente a lo real”.

 

Araceli Fuentes es psicoanalista miembro de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, y docente del Nucep en Madrid. Nombrada Analista de la Escuela en Noviembre de 2010. Autora del libro El misterio del cuerpo hablante, (2016) Barcelona: Gedisa.

 

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-Punto de Fuga: Buenos días Araceli, ¿cómo conoció o cuál fue su primer encuentro con el psicoanálisis?

-Araceli Fuentes: Te gradezco el interés que se pone de manifiesto en tus preguntas. Te voy a responder lo más claramente que pueda. Mi verdadero encuentro con el psicoanálisis, que ya conocía, fue en tanto que analizante, en la experiencia del análisis que realicé en París con una psicoanalista lacaniana y que me llevó después a preséntame al pase y a ser nombrada A.E.

-Punto de Fuga: Sigmund Freud se interesó en disciplinas tan dispares como la medicina, la filosofía, la psicología, la literatura, la relación de las palabras con el ser hablante, la sexualidad y su comienzo en la infancia, etc. De hecho, en cualquier campo universitario de las ramas mencionadas aparecerá su nombre. Freud se filtró en el saber universitario. Sin embargo, parece que no son pocas las resistencias a sus descubrimientos a nivel académico. ¿Cómo podemos pensar estas dificultades con el psicoanálisis, con el pensamiento de Freud en relación a este saber?

-Araceli Fuentes: Las resistencias al psicoanálisis podemos leerlas desde dos puntos de vista al menos: por una parte cada discurso, Lacan formaliza cuatro, es un orden e implica un modo de goce que excluye el de los otros discursos, es decir que hay un racismo de los discursos que es diferente del racismo de las personas. Un discurso está hecho a partir del lenguaje pero incluye también un modo de goce, cada uno de ellos formaliza un tipo de vínculo, está el discurso analítico que surge tardíamente, al finales del siglo XIX, comienzos del XX, pero está también el discurso histérico, el universitario y el del amo.

Por otra parte están las resistencias que despierta el psicoanálisis por sí mismo, por descubrir aspectos del ser humano que éste preferiría no conocer. El psicoanálisis no es solamente un tratamiento del síntoma, por cierto muy eficaz, es también un discurso y una praxis que va más allá de lo propiamente terapéutico al descubrirnos por ejemplo que no son los ideales los que determinan nuestras elecciones sino el síntoma, o que la división del sujeto es ineliminable y la supuesta unidad del yo y del control es sólo eso, una ilusión, o que la angustia tiene un valor epistémico y que sin ella nada sabríamos de lo que hay más allá del fantasma con el que nos protegemos de lo real.

Hay en todo esto algo insoportable para lo que se llama la humanidad porque la humanidad no quiere saber. Entonces hay que tener un cierto valor para enfrentarse a estas cuestiones que nos afectan y precisamente porque la humanidad no se caracteriza por querer saber, el psicoanálisis ocupa en ella el lugar de lo rechazado. Hay que saberlo y si el psicoanálisis triunfara eso significaría precisamente su fracaso. Sucede lo mismo al final de la cura en psicoanálisis, el analista que ha sido amado y admirado, en unos casos más que en otros, por supuesto, tiene como destino al final ser el desecho de la operación, es decir que es destituido de ese lugar agalmático que tenía al comienzo para ese analizante.

En otro orden de cosas, en lo que se llama la cultura, en España no hay cultura psicoanalítica a pesar de que la primera lengua a la que se tradujo la obra de Freud fue el español y el mismo Freud aprendió español para poder leer a Cervantes. Con la dictadura franquista se interrumpió la tradición cultural de la Republica en la que el psicoanálisis empezaba a entrar. Ahora se da la paradoja de que la gente va al psicoanalista pero eso no tiene un reflejo en los medios de comunicación donde es la pedagogía lo que prima, hay en el discurso común la creencia de que la pedagogía puede resolver los problemas con la pulsión o con el deseo, que sabemos muy bien que no responden al control, que son indomeñables, pero hay una insistencia en decir que hace falta hacer pedagogía, una especie de obsesivización del discurso negando todo lo que no puede ser dominado. En fin…

Sin embargo, el psicoanálisis como tratamiento es algo a lo que acude bastante gente, además la Escuela ha querido en distintos momentos estar presente en los acontecimientos más relevantes ocurridos en la ciudad de Madrid, así por ejemplo durante los atentados terroristas inventamos un dispositivo para tratar a los traumatizados por los atentados, la Red Asistencial 11-M. De esta experiencia dimos cuenta en la Conversación Clínica de Barcelona titulada Efectos terapéuticos rápidos en psicoanálisis, publicada también en francés e italiano y recientemente en japonés. Posteriormente se pusieron en marcha los CPCT, centros de consulta y tratamiento, y en el de Madrid dirigido por Andrés Borderías trabajamos 17 psicoanalistas y atendimos un gran número de personas. Fue una experiencia muy interesante para los que participamos de esa experiencia porque se produjo una conversación clínica continuada sobre los casos atendidos.

Después de la desaparición de los CPCT algunos miembros de la ELP en Madrid hemos querido continuar esa experiencia en el CPA-Madrid donde llevamos atendidos a más de 500 personas de todas las edades y condición. Además de que hay la posibilidad de hacer un estage de formación y de participar en la conversación clínica que mantenemos y es realmente muy rica. O sea que no nos hemos detenido, al contario mantenemos en la medida de nuestras posibilidades la misma política que se hace en Francia donde hay una Red de instituciones orientadas por el discurso analítico CPCT y otras en las que la investigación y la conversación clínica son fundamentales. De este modo trabajamos para la extensión de la transferencia con el psicoanálisis sin rebajar en nada las exigencias de que lo que hacemos responda al discurso analítico, para eso el lugar de la Escuela es imprescindible.

-Punto de Fuga: Cuál sería el síntoma social-cultural para la negación del Inconsciente.

-Araceli Fuentes: Diría que el síntoma social que niega el inconsciente es la promoción del síndrome, de todos estos síndromes tan de moda, tales como el TDH, el trastorno obsesivo compulsivo, etc. Etc. (etc.), síndromes sostenidos por el discurso de la psiquiatría actual junto con la psicología. Elegir hablar de síndrome en lugar de hablar de síntoma es una elección ética, el síndrome es aplicable a un conjunto y no diferencia a unos de otros, mientras que el síntoma es singular en cualquier caso. En el síndrome la causa es genética o neurológica mientras que el síntoma tiene una causa subjetiva, en el síndrome el sujeto no tiene ninguna implicación, en el síntoma sí porque el síntoma es un modo de satisfacción del sujeto, una manera de gozar de su inconsciente.

En otro orden de cosas podríamos decir que el sistema político indispensable para que pueda existir el psicoanálisis es la democracia, si no hay democracia no puede haber psicoanálisis porque para el psicoanálisis la libertad de palabra es fundamental.

La cuantificación aplicada a lo humano es otra manera de rechazo del inconsciente y de la singularidad. No obstante siempre habrá sujetos que deseen ser tratados en su singularidad y no como números.

Los discursos que promueven la sugestión son discursos para alienar a los sujetos ya sea a la idea de la felicidad o la del nacionalismo u otras, así lo hace ahora la coca cola que patrocina congresos de la felicidad a la que asisten invitados famosos, cualquier forma de discurso que promueva el desconocimiento, el rechazo a saber sobre lo real que nos habita en el síntoma encarna un rechazo del inconsciente que no es sin relación al cuerpo. Hay en esta época como lo señala Lacan un rechazo al inconsciente que toma una forma delirante a veces y otras veces un empuje a la debilidad mental como cuando oímos a personas hablar delos animales como si fueran personas, etc.

-Punto de Fuga: ¿Por qué en esta sociedad el discurso del amo impera hasta límites insospechados donde no pueda emerger ninguna pregunta subjetiva?.

-Araceli Fuentes: Creo que si bien el discurso del amo continúa existiendo y existen amos totalitarios, si pensamos el discurso como una estructura tal como lo hace Lacan, el discurso del Amo no es tan pernicioso como lo es el discurso capitalista que gobierna a nivel global.

En primer lugar porque el discurso del Amo diferencia lugares y de este modo propicia la posibilidad de poder rebelarse contra su orden, en segundo lugar porque en el discurso del Amo la castración opera. Eso significa que es el significante en su posición de amo el que implementa la castración y no la sociedad o el padre como se creía antes.

Es decir que la castración que implica un límite al goce sin el cual el mundo se vuelve invivible está causada por el significante en tanto que significante amo.

El discurso capitalista tal como lo escribe Lacan tiene el inconveniente de que no diferencia los lugares, es mucho más difícil rebelarse contra él. Además en él no opera la castración, no hay imposible por lo que opera como un empuje al goce sin límite. El discurso capitalista atenta contra el lazo social, solo promueve la soledad del individuo con sus objetos de consumo y se desentiende del amor. El superyó del discurso capitalista se basa en el imperativo “consumir más para producir más y producir más para consumir más”, un modo de generar insatisfacción promoviendo la sed por la falta de goce, cuanto más consume el sujeto más insatisfecho se encuentra.

Hay que tener en cuenta que el discurso del Amo es el discurso del inconsciente en el que un significante amo representa a un sujeto para el saber inconsciente por venir y que en esa operación se produce un plus de goce. El amo no es el que hace lo que le da la gana, el amo está castrado. En Radiofonía Lacan dice así: el amo por hacerse agente de la toda-potencia renuncia a responder como hombre. O sea que no hay que confundir el discurso del amo con lo que dicen los dictadores actuales, esos hombres que hacen como si todo fuera posible para ellos, figuras de excepción sin represión, figuras del Ello que juegan a que la castración no cuenta para ellos, personajes antidemocráticos que están dispuestos a arrasar con la democracia si los dejamos.

-Punto de Fuga: Aprovechando que en este curso de la Tétrada se está abordando conceptos básicos en la enseñanza de Lacan como son: lo Real y el Goce ¿Podrías desarrollar estos conceptos, la relación que tienen estos con el cuerpo, y cómo se abordan en la clínica? Además usted en su experiencia analítica y en su testimonio de pase nombró la Voz como objeto involucrado con el cuerpo. ¿Cuál sería este proceder de algo que, aparentemente, está tanto fuera como dentro del mismo?. ¿Cómo pensar esa relación, si la tiene, más allá del pensamiento?.

-Araceli Fuentes: El cuerpo es central en el análisis porque es la sede del goce, también porque el inconsciente no se puede pensar sin el cuerpo.

Llamamos goce en psicoanálisis a lo que va “de la cosquilla a la parrilla” retomando la expresión de Lacan, el goce tiene en cuenta lo que está más allá del Principio del placer y de la homeostasis. Hay distintos modos de goce, el goce fálico que es para todos por el hecho de hablar, el goce del sentido, la jouissance, el goce Otro o goce femenino.

El goce es también un nombre delo (de lo) real, cuando hablamos de lo real del síntoma al final del análisis nos referimos al goce irreductible que queda al final, a lo que no cambia. En cuanto a la voz está articulada a la pulsión invocante, que junto con la pulsión escópica, la oral y la anal son las cuatro pulsiones ligadas a las zonas erógenas, a los orificios del cuerpo. La voz y la palabra están articuladas, incluso para los sordos porque para que haya voz no hace falta el ruido, basta con algo escrito en la pared. Lalengua nos llega por el oído sin que sepamos que significan esos sonidos gozados que nos dirigen los adultos cuando sólo somos bebés.

El niño nace a un baño de goce hecho de las voces de los que le rodean, del ritmo de esas voces, de su tono, de su manera de respirar, de hablar y de callar. La voz del Otro transmite su manera de gozar.

Así como Lacan va a separar la visión del objeto mirada que se aviene muy bien a ser encarnado por el ojo del ciego, es decir que la mirada como objeto es algo que atrae nuestra mirada, por ejemplo una mancha. La mirada está afuera, en el mundo, recuerdo una película de Antonioni, Blow up, en la que una mancha atrae el ojo de un fotógrafo en un bosque, luego se descubrirá que se trata de un cadáver.

Con la voz sucede algo parecido, la voz no es el sonido de la voz, la voz se articula a la cadena significante, hay voz cuando hay algo escrito, es decir que la voz es áfona, sin sonido, por eso en el análisis la voz puede sufrir una transformación vaciándose de ruido. De esa experiencia doy cuenta en el testimonio de mi análisis que hay en mi libro El misterio del cuerpo hablante. Por eso el silencio puede ser angustiante, es el silencio donde más está presente el objeto voz mientras que la música es un parapeto contra el objeto voz angustiante. La angustia es la señal de la presencia del objeto como dirá Lacan.

La topología que se pone en juego respecto a la voz es curiosa, así cuando se produjo en mi voz ese cambio durante el análisis haciéndose más fluida, menos sincopada, la experiencia que tuve fue la de que era a la ciudad en la que estaba a la que le habían bajado la voz. Ese cambio fue experimentado por otros antes que por mí. Es algo a seguir investigando, creo que no está agotado para mí. Pero hay que pensar que el objeto a de Lacan es un objeto perdido y cuando se hace presente angustia….

-Punto de Fuga: Se atribuye a la filósofa Simone de Beauvoir la frase “No nacemos como mujer, sino que nos convertimos en una”. Por otra parte, Lacan dijo “La mujer no existe”. ¿Qué podríamos decir de estás proposiciones donde lo indeterminado articula el Ser?.

-Araceli Fuentes: Simone de Beauvoir fue la compañera de Sartre y una mujer muy importante en las letras francesas. Escribió un libro titulado El segundo sexo, al que Lacan hace referencia en el Seminario Aún. La afirmación atribuida a Simone de Beauvoir de que no se nace mujer podemos compartirla en tanto que psicoanalistas, aunque ella y Lacan piensan las cosas de forma diferente. Pensar que se nace hombre o mujer es la posición de la Iglesia, Dios los creó hombre y mujer. Hoy día en que se reivindican innumerables identidades sexuales parece ridículo mantener la posición de la religión, pero hay sujetos a los que le tranquiliza una diferencia tan clara.

Desde Freud no se confunde la anatomía con la diferencia sexual y en esto el psicoanálisis tiene con Lacan una posición propia: la diferencia sexual es una diferencia entre distintas maneras de gozar y la posición sexual no es una elección del yo como pretende la Teoría Queer. Según Lacan hay elección del sexo pero no es el yo el que elije sino que la elección depende de la respuesta del cuerpo en las experiencias sexuales infantiles, después el sujeto puede estar de acuerdo o no con eso.

Cuando Lacan afirma La Mujer no existe lo que quiere decir es que las mujeres no pueden formar un universal, que no existe el todo en la mujer porque una mujer siempre está dividida entre un goce fálico del que participa como los hombres y otro goce que la hace una extraña para sí misma porque es un goce que escapa a las palabras y del que nada puede decir. Posicionarse como hombre o como mujer no depende de la anatomía.

Los empeños en igualar a hombres y mujeres en realidad perjudican a las mujeres porque ellas pueden acceder a dos goces diferentes y no ganan nada con ser situadas como los hombres en el goce fálico en exclusiva, ya que el goce otro es un goce suplementario al fálico y un bien en segundo grado según afirma Lacan. Por otra parte, querer decir a la lengua común lo que la lengua no puede decir es desconocer lo real del goce femenino que escapa a las palabras. De ahí que Lacan diga en “ou Pire” que una mujer está situada siempre entre el centro y la ausencia….

El ser y lo real no son lo mismo. El ser hablante es el ser que dice ser, el ser depende del lenguaje al que está articulado, querer definir el ser sexuado es siempre problemático porque el goce femenino es real no es del orden del ser. Por eso a la mujer se la difama porque se diga lo que se diga de ella siempre habrá algo que escape a las palabras. Esto constituye su misterio pero al mismo tiempo produce inquietud como todo lo que no se puede aprehender.

Tanto el ser depende del lenguaje que el lenguaje puede crear seres que no existen como el unicornio. Lo real no depende del lenguaje sino que está excluido de él por tanto es mudo, es la diferencia entre el fenómeno psicosomático que es mudo y el síntoma que habla, por poner un ejemplo.

-Punto de Fuga: Miguel del Arco en su texto teatral Juicio a una Zorra Da (da) vida a una figura clásica femenina, Helena de Troya. También nombrada según el propio personaje como “Helena de Esparta, la argiva, la aquea, la mujer más bella del mundo, la hija de Zeus, la de níveos brazos… También Helena la zorra -y no precisamente por mi astucia-, la ramera, la meretriz…” Llegado un momento Helena continúa con los adjetivos y dirigiéndose al público dice “…La culpable de desencadenar la guerra más famosa de la historia… Y claro, había que arrasar una ciudad entera y aniquilar a toda una población para encontrarme… Una noble y humanitaria afición que no se ha perdido con el transcurrir de los siglos…”.

Parece que la figura de la mujer sigue causando estragos en un mundo visionado por el Cíclope Varón ¿Será cuestión de enojos y pataletas?, ¿Qué dificultades se juega en la cultura para que no cese de inscribirse las injusticias contra lo femenino?, ¿Qué explicación podríamos dar desde un punto de vista psicoanalítico?

-Araceli Fuentes: A propósito de todos los epítetos que se le dedican a Helena de Troya, la argiva, la aquea, la mujer más bella del mundo, la zorra, la ramera, la meretriz, estos epítetos no acaban nunca de atrapar su ser femenino porque éste escapa a la naturaleza de las palabras que es la naturaleza de las cosas. Por eso a las mujeres se las difama. Lacan jugando con la lengua francesa dice: “On la dit femme”- se le llama mujer, “on la diffame”- se la difama.

La difamación de las mujeres responde a lo que hay en cada una de ellas de no-toda, de inaprensible, lo que hay en su goce de ilimitado, un goce que no puede ser capturado por las palabras ni identificado, es un goce que inquieta y produce rechazo, a veces incluso en ellas mismas, lo que lleva a algunas a querer inventar un universal de La Mujer que no existe, cosa que también le sucede a los hombres y atravesar esta creencia, desmantelarla es punto fundamental del análisis.

-Punto de Fuga: Por último Araceli, quisiéramos saber tú opinión sobre la importancia de la Escuela en la formación del Analista.

-Araceli Fuentes: La Escuela inventada por Lacan se diferencia de la sociedad psicoanalítica inventada por Freud que luego dio lugar a la IPA.
La sociedad freudiana funciona según el discurso del amo de forma jerarquizada. Fue creada en un momento donde se trataba fundamentalmente de proteger el psicoanálisis.

La Escuela inventada por Lacan después de haber sido expulsado de la IPA tiene otro funcionamiento acorde con el discurso analítico. En el centro mismo de la Escuela hay un vacío, el vacío que debe mantenerse abierto, que es la pregunta: ¿Qué es un analista?

Esta pregunta no se cierra porque no podemos dar una respuesta universal para definir el analista. Hay analistas pero no hay El Analista como tampoco hay La Mujer porque la lógica de la Escuela es una lógica del no-todo que excluye el universal, una lógica en la que el analista se forma, fundamentalmente en su análisis.

Lacan inventa un dispositivo novedoso, el dispositivo del pase, para nombrar analistas a partir del análisis y no a partir de méritos acumulados por los candidatos, como se hace en la IPA. De este modo, la experiencia analítica se convierte en el fundamento central de la formación del analista. Esta invención subvierte las relaciones previamente establecidas pues permite a quien ha llevado su análisis suficientemente lejos hacer el pase y si es nombrado Analista de la Escuela pasa a ocupar un lugar de primera línea en la Escuela. Por supuesto cada AE es diferente, los AE no forman grupo. Durante tres años el AE se compromete con la Escuela a trabajar en la investigación y el desarrollo de cuestiones centrales de su análisis y después podrá seguir siendo analizante de su propia experiencia, su formación no acaba.

¿Por qué es fundamental la Escuela en la formación del analista?

Porque esta formación exige continuarla, un analista no puede decir ya acabé mi formación, nunca se está suficientemente preparado frente a lo real. El analista está solo frente a su acto pero necesita ponerlo a prueba conversando con otros, necesita controlar su práctica, en definitiva no dormirse y la Escuela le permite esa conversación imprescindible para poder seguir siendo un analista.

Por supuesto, hay analistas que se cansan y deciden que ya están suficientemente formados, pero en ese caso se apartan de lo que la experiencia analítica, deslizándose fácilmente hacia la psicoterapia, que es uno de los peligros, o convirtiéndose en lo que Lacan llama “un clínico”, es decir alguien que ha aprendido a tocar las teclas pero ha olvidado que él mismo forma parte del teclado, que él mismo forma parte de la experiencia analítica.

La incomodidad forma parte del hacer cotidiano del analista como no puede ser de otra manera al trabajar con el síntoma y con lo real. Aunque Lacan diga que a lo real uno se acostumbra me parece más fácil desmentirlo que acostumbrase a él. Esto no significa que el analista fuera de su lugar de analista no pueda hacerse un nombre, hacerse un escabel, publicando sus textos, escribiendo libros o dando conferencias.

El psicoanálisis no es una práctica estándar y por lo tanto es muy exigente, no hay una técnica aplicable a todos los casos, sino que al contrario ha de tratar cada caso como único y eso exige una disciplina que no puede ser superyoica sino efecto de un deseo de saber producido en su propio análisis.

Por todas estas razones me resulta inconcebible pensar un psicoanalista solo, sin la Escuela.