Marie-Hélène Brousse

MHB

 

  • “…encontrarse con las locuras de verdad, es decir, con el cuerpo, no solamente con los libros”.
  • “Estoy muy contenta porque en la ECF hemos hecho un cambio generacional en todas las instancias”.
  • “…necesitamos la invención y el dinamismo, la posición distinta frente a la época de las nuevas generaciones”.

 

Marie-Hélène Brousse es psicoanalista en Paris, AME, miembro de la ECF y de la AMP. Es Docente del Departamento de Psicoanálisis de la Universidad Paris 8 y de la Sección Clínica de Paris-ile-de-France. Es miembro de la Comisión de la garantía de la ECF y Directora de la revista de la ECF “La cause du désir“.

Ha publicado:

Una dificultad en el análisis de las mujeres: el estrago de la relación con la madre (2017),
La homosexualidad femenina en plural, o cuando las histéricas prescinden de sus hombres de paja (Bitácora Lacaniana, 2014), Un neologismo de la actualidad: La parentalidad (Carretel Nª11, 2014), ¿Amar al padre o al sinthome? Seminarios en Caracas (Grama, 2007), Posición sexual y fin de análisis (Tres Haches, 2003).

 

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– Punto de Fuga: Más allá del típico “análisis, estudio y control” ¿Qué recomendarías tú?

– Marie-Hélène Brousse: Lo que dan las secciones clínicas: Presentación de enfermos, que podemos llamar hoy conversaciones con pacientes, eso es fundamental.

También lo que se llama en Francia “stage”, no sé cómo se llama en castellano, estar en un lugar donde se atiende a enfermos mentales: en un servicio de un hospital psiquiátrico, en una asociación que recibe migrantes, etc.

Entonces entrar en un lugar de clínica viva, es decir, no solamente de libros. Estar con los que trabajan aquí y encontrarse con la locura, con las locuras de verdad, es decir, con el cuerpo, no solamente con los libros.

Entonces estos dos puntos: las conversaciones con pacientes que eran la tradición de las presentaciones de enfermos, y del otro lado una estancia de unos meses o de un año en distintos lugares donde se acoge a gente en dificultad. Es decir, encontrarse con todas las locuras posibles.

– Punto de Fuga: En tu opinión ¿Cómo puede sobrevivir lo que es propio del psicoanálisis pero dentro de una institución?

– Marie-Hélène Brousse: No utilizaría yo el término sobrevivir, que ya es un poco tener la partida por perdida. Yo quiero más que sobrevivir, quiero más que el psicoanálisis sobreviva ¡Quiero más! Quiero mantener abierto este lugar, este discurso particular que no es un discurso de dominación, que es un discurso de invención, de nominación, de extracción y que permite a la gente hacer con su propia locura.

– Punto de Fuga: Dentro de 20 ó 30 años ¿Cómo imaginas el lugar del psicoanálisis por ejemplo en Francia o en Europa?

– Marie-Hélène Brousse: No puedo responder a esto porque soy de la generación que se va.

Pero te puedo decir que estoy muy contenta. Estoy muy contenta porque en la ECF hemos hecho un cambio generacional en todas las instancias: una mezcla de todas las generaciones, es decir que las jornadas por ejemplo acogen (desde que Jacques Alain Miller hizo la primera jornada dedicada a “¿Cómo se analiza hoy?”) a las nuevas generaciones lo cual permite a una institución a la vez cambiar y a la vez continuar.

– Punto de Fuga: ¿Cómo se traduce, en lo práctico, ese acoger a las nuevas generaciones?

– Marie-Hélène Brousse: Darles responsabilidades, asignarles tareas, por ejemplo.
Depende del nivel de responsabilidad que quieras dar, pero puede ser acoger a la gente que viene a la Escuela a buscar un analista. También organizar jornadas, participar en un comité científico con analistas Senior para seleccionar las ponencias que se van a dar en una jornada.

Un montón de responsabilidades. Transmitir una experiencia y beneficiarnos de lo que saben los jóvenes y que alguno de nosotros sabe menos como, por ejemplo, utilizar los medios de comunicación actuales de la buena manera, etcétera.

Los jóvenes necesitan nuestra experiencia y nosotros necesitamos la invención, el dinamismo y la posición distinta frente a la época de las nuevas generaciones. Eso fue hecho hace 15 años en la ECF. Pero también en otras Escuelas de la AMP, en la EOL, por ejemplo. En la ELP no sé.

El presidente actual de la AMP es de la nueva generación. No de los que fundaron de la ELP al principio. Los que la fundaron quedaron como una fuerza y referencia importantes que transmiten.

Es una experiencia de trasmisión que es lo que, a mí parecer, quiso Lacan hacer fundando una Escuela en donde intentar evitar la vía casi estructural del psicoanálisis que es la vía del grupo alrededor de una figura referencial. Él inventó y decidió la Escuela para ir en contra de ese movimiento natural del psicoanálisis y es un esfuerzo que hacer, que hacer todo el tiempo.