Miriam Chorne

Foto Miriam Chorne

 

  • “Si en el discurso capitalista la función de producción es máxima (…) del lado del psicoanálisis no se busca ninguna utilidad, en todo caso, viene por añadidura”.
  • “El ‘todo es posible’ se vuelve un mandato, un imperativo, deja de ser ‘elegir'”.
  • “Algunas veces, en consulta, la sensación que nos da es que la gente cada vez está más perdida”.

 

Miriam Chorne es psicoanalista, analista miembro de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (AME) y miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Es docente del Instituto del Campo Freudiano en España y del Nuevo Centro de Estudios de Psicoanálisis (NUCEP). Ha dirigido la revista del Instituto del Campo Freudiano en España Cuadernos de psicoanálisis. Ha publicado ensayos en revistas de psicoanálisis y otras disciplinas.

Dictó cursos y conferencias en Argentina, España, Suiza e Italia y realizó la revisión técnica (con Gustavo Dessal) de Los textos fundamentales del psicoanálisis, Sigmund Freud (Alianza, 1988). También con Gustavo Dessal ha publicado recientemente Jacques Lacan. El psicoanálisis y su aporte a la cultura contemporánea (Fondo de Cultura Económica de España, 2017).

 

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-Punto de Fuga: El tema a tratar en el Seminario del Campo Freudiano este año se refiere al texto Televisión. ¿Por qué se ha escogido este texto?

-Miriam Chorne: En Freud existen artículos como Introducción al psicoanálisis o Esquema del psicoanálisis que tratan de dar una visión de conjunto, y no existe entre los escritos de Lacan algo equivalente. Televisión es una emisión del inicio del año 1973, es decir, ya es bastante avanzada su enseñanza, y es una suerte de puente, un pasaje entre la primera enseñanza de Lacan, más centrada en la cuestión del sentido, y lo que Lacan consideraba más propiamente suyo, el campo del goce. En ese sentido es un texto muy importante, porque da una visión de conjunto y es una articulación entre las dos partes fundamentales de su enseñanza.

Y, por otro lado, nos parece que es un texto fundamental, y pensamos que tiene todo el interés para los participantes del Nucep, en la medida en que uno no completa su formación, o no puede considerar que su formación merece ese nombre si no ha trabajado los textos mismos de Lacan, si no ha leído, palabra por palabra, los textos de Lacan, que sabemos que no son fáciles de leer.

Entre los docentes, esto nos parece un pilar fundamental en la enseñanza del Nucep y por eso hemos elegido este texto, que muestra bien la posición de Lacan en relación al psicoanálisis. La propuesta de hablar por televisión, por ejemplo. Se llama Televisión porque se trata de una transmisión por la red de televisión francesa; surgió del realizador de este programa Benoit Jacquot, se puede ver en un video en Youtube, tanto la emisión de televisión, incluso la versión subtitulada, como otro vídeo del realizador Gérard Miller, que se llama Cita con Lacan, en el que, como 30 años después, entrevista a Benuars Jacob y le pregunta cómo fue, cómo se realizó esta emisión. Jacquot cuenta allí que inicialmente tomó contacto con Jacques Allain Miller, y que fue Miller quien se lo propuso a Lacan. Tanto Miller como Jacquot, pensaban que Lacan no aceptaría hablar por televisión, y, para su sorpresa, esa misma tarde los citó a los dos para convenir cómo se haría. Y Jacquot contaba que una vez que se puso en marcha todo, tuvo sus vicisitudes, digamos, porque hablar por televisión, como lo hace Lacan, no va de suyo.

El propio Lacan, en un primer momento pensó que él hablaría, que Miller tomaría lo que él dijera, que modificaría para que se entendiera lo que él decía, porque efectivamente Miller es más claro que Lacan, y que lo reduciría además, porque lo que Jacquot quería emitir era más o menos una hora, que ya es mucho en tv, esa era la idea, que se reduciría y se haría más claro. Una vez metidos en faena, Lacan cambió y dijo que no, que pasaba como él quería o que no pasaba. Y que además lo contaría que no pasaba, y consiguió que se hiciera como él quería, además, en hora punta, a las 20,30h, dos sábados consecutivos, en la primera cadena francesa, que era la principal.

El texto es relativamente corto, frente a otros textos que hemos tomado en el SCF, y eso permitirá hacer una lectura de texto, es decir, detenernos más en el análisis de por qué puso esa palabra y no otra, cuál es la historia de un determinado concepto en el propio Lacan, cómo lo ha ido modificando, en fin, que se pueda hacer una lectura más detenida. Además, este año hemos añadido un espacio que no existía, que es un taller de lectura, que lo conduce Julia Gutiérrez Arconada, adjunta de docencia en el Seminario del Campo Freudiano.

La idea es que haya un trabajo entre sesión y sesión del seminario, sobre el texto, dirigiéndole preguntas al texto, que también se pueden hacer llegar al docente invitado o contestarla entre ustedes, los que participan del taller, y nos parece que es muy interesante que haya ese trabajo más horizontal, que se conozcan entre los participantes y trabajen juntos, que lean juntos.

-Punto de Fuga: También nos consta que has trabajado en este texto desde otro abordaje diferente…

-Miriam Chorne: He hecho un trabajo adicional que es traducir del inglés un texto de Jacques Allain Miller explicando Televisión en el “Partnard College” de Nueva York.

Miller selecciona algunos párrafos del texto y los comenta, en este caso lo inicia de una manera muy sugerente porque plantea una cuestión que no está en el propio texto de Televisión, sino en un artículo de seis años antes, es decir de 1967, en el que Lacan planteaba algo así como “cuando el psicoanálisis haya rendido sus armas frente a la civilización”, y entonces él analiza de una manera muy interesante por qué Lacan no dice “si el psicoanálisis rindiera sus armas”, sino que da por hecho que el psicoanálisis va a rendir sus armas frente a la civilización y dice bueno, a lo mejor ese futuro del que hablaba Lacan ya es presente y toma dos vertientes; la crítica que siempre hizo Lacan a la psicología del yo y a la adaptación del psicoanálisis al modo “American Way of Life”, donde habría rendido ahí sus armas frente a la cultura norteamericana, y la tendencia en Europa a partir de la creación de la Comunidad Europea de tratar de poner trabas al psicoanálisis para convertirlo en una psicoterapia más, empujando hacia la evaluación, hacia problemas con los títulos, etc. Y, por otra parte, toma una vertiente un poco más optimista, en el sentido de que quizá Lacan no plantea allí que ya se hayan rendido las armas frente a la civilización, sino el cómo se podría enfrentar una civilización cada vez más capitalista, cada vez más hipermoderna, con una orientación como la nuestra, que en un sentido se opone a los valores que propugna esta hipermodernidad.

En este sentido, por ejemplo, retoma una frase del texto de televisión, en la que Lacan habla de la posición del psicoanalista como sentôme. Y es verdad que este tema nos hemos, como con muchos temas lacanianos, dado muchas vueltas para ver qué quería decir, y, sin ir más lejos, el docente que estuvo este sábado hablando del tema, tomaba el aspecto donde el psicoanalista ha de ocupar en el comienzo del tratamiento analítico, de la cura, el lugar de sujeto supuesto saber, y hacia el final tiene que poder aceptar justamente ser dejado de lado como el desecho del producto que se descarta de ese proceso, de ese trabajo. Pero lo que toma Miller y que me es justamente la oposición del santome al discurso capitalista, porque si en el discurso capitalista la función de producción es máxima, lo que se espera en el capitalismo, e incluso Marx, ya lo decía hace mucho tiempo, pensaba que eso era lo que podía colapsar al sistema, la producción sin límite, justamente, del lado del psicoanálisis se acercaría a la posición del sintôme en el sentido de que no se busca ninguna utilidad, que en todo caso, la utilidad por ejemplo, el beneficio terapéutico, se da por añadidura, no como en el sistema capitalista

-Punto de Fuga: sí, no como un fin.

-Miriam Chorne: y en eso, me parecía que era una de las cuestiones muy interesantes que se planteaban en ese texto. Hay muchísimas más cuestiones, por ejemplo, plantea uno de los capítulos en los que divide su intervención Miller es la glotonería del Superyo. Y está muy bien explicado hablar de glotonería; si durante mucho tiempo Freud mismo pero sobretodo sus discípulos, acentuaron el lado regulador del Superyo, el lado, ligado a la ley, del Superyo, la otra cara del Superyo es que siempre es excesivo, y que siempre pide más y más, igual que el sistema capitalista, en esto hay una asociación que se puede hacer entre los dos.

-Punto de Fuga: pero en el análisis, podemos ver un cambio en el Superyo, ¿no? Parece que se puede hacer alguna cosa con él.

-Miriam Chorne: Hay una parte que es de estructura excesiva del superyo, es verdad que se trataría de que ese exceso que reclama, que exige el Superyo, no fuera aumentando el sufrimiento de los sujetos. Pero es la otra cara. Y la reflexión lacaniana plantea muy bien las paradojas del goce, en el sentido que no es quien más se priva quien se siente mejor, sino que quien más se priva es quien alimenta al Superyo que encima es glotón, y entonces la mayor culpabilidad, la el síntoma en la civilización que Freud señalaba, la culpa, es mayor en quienes más se privan, quienes más renuncian a su deseo.

-Punto de Fuga: ¿Y actualmente? ¿Ocurre lo mismo entre los pacientes actuales?

-Miriam Chorne: Yo creo que sí, la infelicidad general ahora no es menor que antes, al revés la gente tiene duplicada su infelicidad en el sentido de que se lo hace responsable, tiene que autogestionarse, tiene que ser empresario de sí mismo, tiene que auto realizarse, individualmente, todo esto son exigencias superyoicas en realidad, son ideales de la civilización, y frente a los ideales, uno renuncia a su deseo para poder tener un puesto más alto, el matrimonio más maravilloso, y frente a eso, cuanto más esfuerzo haces, de sacrificar tus deseos a los ideales, el Superyo engorda.

-Punto de Fuga: Más exige, y más pide. El otro día hablabas en la conferencia de la no vergüenza, como que había desaparecido. Y esto seguramente tendrá que ver con estos cambios.

-Miriam Chorne: Eso es. Lo que yo planteaba era que las relaciones del sujeto con el goce han cambiado, sí. Por una parte, es con el Superyo, y yo lo planteaba así, que en realidad, y por eso quizá haces la pregunta, yo decía que en realidad ya no era tanto la culpa, cuanto la desvergüenza, pero eso porque se junta con otros aspectos de la cultura como es que la mirada del otro ya no nos avergüenza. Y en ese sentido, cuando la mirada del otro ya no nos avergüenza, eso produce sujetos que al mismo tiempo pierden el sentido de su propia vida.

Lacan habla en Televisión sobre esto, quiero decir en el 73, y dice justamente que los jóvenes de mayo del 68 pensaban que tenían que reivindicar la liberación incluso sexual, y esto provenía de ciertas lecturas del psicoanálisis. Por ejemplo, decían “prohibido prohibir” pensando que el lado de la ley era lo que volvía infelices a los hombres, pero la realidad es que cuando la permisibilidad es muy grande, nos encontramos con que muchas cosas que antes eran significativas dejan de serlo, por ejemplo, y una puede encontrar en jóvenes para quienes las relaciones sexuales, las relaciones amorosas dejan de tener un sentido, o se encuentran desorientados en cuanto a qué sentido tiene, y eso es lo que planteaba en relación a la desvergüenza, porque efectivamente, lo que se encuentra es que cuando tu pierdes esa relación con un ideal, la vida empieza a volverse un “todo vale y nada vale”, se vuelve algo donde ni la vida ni la muerte, la dignidad propia se esfuma.

-Punto de Fuga: se pierden los límites, y aparentemente uno podría decir luchó contra esa prohibición, y en cambio ahora, uno se tiene que ir limitando, el sistema o el capitalismo, con ese imperativo de tú lo puedes conseguir, uno tiene que empezar a decir por aquí me interesa, por aquí no, porque sino parece que uno no es capaz, que no abarca, o ¿tiene que haber un no todo?.

-Miriam Chorne: sí, sí, porque se vuelve en contra de uno finalmente el “todo es posible”. Y es lo que también decía antes de que ese “todo es posible” se vuelve un mandato, se vuelve un imperativo, deja de ser elegir para ser….

-Punto de Fuga: Sí, para ser un imperativo y pasa sin que nos demos cuenta. Sin embargo he escuchado a algunos analistas diciendo que a lo mejor se puede pensar que el capitalismo tiene un punto de fractura, pero ..-

-Miriam Chorne: Lacan no dice que no pueda tener factura, lo que dice es que hay que tener cuidado con cómo se sitúa uno porque el dice que a veces la denuncia lo normaliza y lo refuerza, que hay que ver cómo intervenir para que no tenga el efecto contrario al que uno busca, y que a veces la denuncia…

-Punto de Fuga: voy a poner un ejemplo, no sé si tendrá que ver… Se coge la vivienda, que es un bien constitucional, y se especula con el precio, y cuando llega un tope, más allá, del “habéis consumido por encima de vuestras posibilidades” baja un poquito, se podría decir, se utiliza a lo mejor esa crisis para abaratar salarios, etc. Yo creo que la fractura suele ser la social.

-Miriam Chorne: Eso es lo que Alemán dice bien, dice está esa fractura, pero finalmente, el sistema capitalista no se quebró para nada, encontró recursos para que pagaran los de siempre y que todo siguiera. Yo estoy de acuerdo con que no podemos tomar como un hecho natural el que no hay brecha, porque sino bajamos los brazos y que sea lo que es, porque no hay nada para hacer, ni tampoco podemos hacer, justamente, como hablaba Jorge Alemán, yo estuve, de la discusión que él tiene con gente que anda diciendo “es crisis del capitalismo” y él dice no es crisis del capitalismo, es crisis en todo caso, en este momento, para ciertos sectores, pero no crisis del capitalismo. El capitalismo sigue, de otra manera.

-Punto de Fuga: Y, me acordé también, con el tema de la televisión, en cuanto a la imagen, que también es un tema principal de Lacan, y como se ha expandido, todo el mundo ya tiene un móvil, una tablet, y va en el metro mirándolo…

-Miriam Chorne: Sí, y Lacan en este mismo texto también toma la cuestión de la mirada en el sentido de tapón, de no de la visión, porque nosotros decimos “está mirando”, pero en realidad no mira nada, y de lo que se trata es de que si tu te quedaras sin mirar nada, a lo mejor se te ocurriría pensar algo, y en ese sentido, no lo dice de esta manera en este texto, sino en otros lugares, es el “no pienso lo que está en juego en el acto de mirar tantas imágenes”, las imágenes te miran, en el sentido de que vienen a ocluir, a tapar, a velar, un lugar en el que podría surgir, por ejemplo, la angustia, la pregunta sobre tu vida, mientras estás entregado a esas imágenes, en realidad esa mirada tapa un lugar de donde podría surgir un deseo, una angustia, algo. Ahí no sucede nada, en un sentido.

-Punto de Fuga: ¿podrías hablar del goce con respecto al amor o con respecto a los cambios en la manera de gozar de las personas?

-Miriam Chorne: No sé hasta qué punto se puede decir que haya un cambio de goce o es un cambio de la posición de los hombres con respecto al goce, Lacan sostenía que no habíamos inventado nada nuevo, ni siquiera una nueva perversión, lo decía un poco irónicamente. En un cierto sentido es verdad que no hay mucho cambio. La relación de los hombres con el goce, sí, quizá, pero no hay cambios en el goce. Tal vez uno podría decir, pero habría que pensarlo un poco, si este empuje de la hipermodernidad hasta goces que sean más inmediatos, más sin consecuencias, más rápidos, no empujan hacia las adicciones, es algo a pensar, pero no podría decir que hay un cambio del goce.

-Punto de Fuga: Y, volviendo al tema del seminario, con respecto al amor y a goce, ¿qué nos dice Lacan en Televisión?

-Miriam Chorne: En Televisión, como te decía, el tema de la última enseñanza empieza a despuntar, hay cosas que no están todavía pero empiezan a despuntar, el tema del goce ya está preanunciándose, porque es el año 72-73.

En relación al amor pienso que hay alguno de los aforismos lacanianos que tratan bien este tema, uno es el del seminario X, cuando dice que el amor permite al goce condescender al deseo, que es muy importante y en ese sentido, justamente la última enseñanza de Lacan con respecto al amor es: dado que la relación sexual no existe, en el sentido de que no se puede escribir, no hay una complementariedad, no hay una armonía preestablecida, ni entre el microcosmos y el macrocosmos, ni entre el hombre y la mujer. Justamente a partir del seminario XX ya se plantea que las modalidades del goce de uno y otro son diversas, que la posibilidad de hacer con esta no – complementariedad es a través del amor, y en ese sentido, el amor, que en el principio de la enseñanza de Lacan, como en el principio del desarrollo de Freud planteaban los dos que el amor tenía algo de ilusorio, para Freud era un sentimiento engañoso, relacionado con el narcisismo, para Lacan también al comienzo tiene este tono imaginario, como propio de la relación dual, amamos en el otro a nosotros mismos, más aún, a la imagen de nosotros mismos, a nuestra propia imagen.

En la medida en que va desarrollándose la teoría psicoanalítica en Freud y en Lacan, vamos viendo que el amor luego va cobrando más y más dignidad. Por ejemplo, en el seminario XX Lacan empieza a darle a la sexualidad femenina un lugar importante en la teoría y plantea que en la mujer la relación entre el goce y el amor está más ligada que en el hombre. Él tiene una relación amorosa más pulsional o más fetichista. Como es una relación con el objeto a que encuentra en el otro resulta más fetichista, mientras que en la mujer, dice, y esto ya lo decía Freud en Inhibición, Síntoma y Angustia, lo que en el hombre es angustia de castración, en la mujer es angustia por la pérdida del amor. En ese sentido, tanto Freud como Lacan marcan la vertiente más erotómana en la mujer, para ella recibir el símbolo de amor es la cosa más fundamental.

Y esto de alguna manera, le va otorgando al amor una dignidad que, inicialmente, cuando se hablaba del amor con un fundamento narcisista, no se le daba. Digo dignidad en el sentido de que se lo aprecia más, que cuando era una cuestión imaginaria se lo apreciaba menos mientras que ahora es en todo caso, un modo de arreglárselas con lo real. Porque si la relación sexual no existe, frente a ese abismo hay que poner algo. Y lo que se pone es el amor.

Lacan analiza el amor en las tres vertientes, cuando toma el amor narcisístico es el imaginario, el amor simbólico podríamos, por ejemplo cuando toma el amor en la transferencia y que dice “es un amor verdadero”, tiene que ver con el suponerle un saber al analista. El psicoanalista como objeto supuesto saber, o sea, porque sabe sobre mí lo amo, y luego también hay una vertiente más real que es la relación sexual no existe, por lo tanto, aparece el velo del amor como cierta dignidad, claro. Es lo que puede haber.

-Punto de Fuga: Y en el amor los ideales han tenido que ir cambiando desde la época victoriana de Freud.

-Miriam Chorne: Sí, e incluso cuando Lacan toma en el seminario VII el amor cortés, es otra forma del amor. Dedica varios capítulos al amor cortés y lo que plantea es que, en una época en la que el lugar de la mujer estaba bastante degradado, como una manera de recuperar algo de la relación entre los sexos que estaba vedado, el amor cortés se autoprohibe la realización. Quiero decir que aunque culmine alguna vez o aunque haya esa realización, lo excelso es la no realización.

El trovador le canta a su amada que era imposible, la vuelve imposible. Pero hay distintas formas del amor, desde luego, está el amor romántico, está el amor cortés, lo cual, como en todo lo que ocurre, lo que estábamos revisando antes, la relación a la ley, la relación al goce que va cambiando según las épocas, la relación que marcábamos antes, la culpa y la vergüenza son cosas que van cambiando según las épocas, lo cual no quita que algunas estructuras mentales continúen manteniéndose.