Por Peichi Su.
A partir de un enunciado que una vez escuché en una conferencia: “A diferencia del neurótico, que se despierta de un sueño de angustia, el psicótico no”, sentí la necesidad de mirar más de cerca esta temática del sueño en la psicosis. De modo que, comparto aquí, una pequeña investigación al respecto y los interrogantes que surgieron en mí: ¿A qué despierta el sujeto psicótico? ¿Acaso el psicótico experimenta una pesadilla que nunca cesa?
Recorramos juntos este terreno y apoyémonos en los desarrollos que nos ofrecen algunos psicoanalistas de la orientación lacaniana.
Sin fontera, permeabilidad
Carolina Koretzky -en su texto “Sueño y pesadilla en la psicosis”1– subraya que, para el soñante [neurótico], el momento del despertar produce una demarcación, el sujeto se experimenta como aquel que ha soñado, como aquel que se representa a sí mismo como ya no soñando, y se produce así un antes y un después en el tiempo. En este sentido, el despertar tiene la función de ser un borde tópico y temporal que permite la separación entre la escena del sueño y la escena de la realidad. En cambio, en la estructura psicótica, no podemos ubicar tal demarcación, es decir, los límites entre el sueño y la vigilia a menudo son confusos e inciertos en la psicosis.
Con respecto a este borde tópico inhallable, Graciela Esebbag en “El imposible despertar de la pesadilla”2, nos provee una pista interesante. Al referirse a niños con trastornos graves, la autora señala que en el trabajo con estos pacientes nos encontramos con formas variadas de borramiento de las fronteras entre el sueño y la vigilia, en ello el sujeto carece de medios para hacer frente a lo que emerge durante el sueño, se produce así un encuentro con el inconsciente que permanecerá a cielo abierto3.
¿A qué se debe este borramiento de la frontera?, me pregunto. Jorge Sosa4, en “Sueño y psicosis”, señala que en la psicosis la falta en términos de castración no ha sido simbolizada, de manera que no se ha podido constituir el campo del deseo como correlato de dicha pérdida estructural. Tal separación radical entre el espacio imaginario y lo real no se encuentra instalada, por lo que deja al sujeto psicótico en una total indefensión frente a lo real. Aquí, el despertar no funciona como escapatoria, ya que no hay ninguna distancia significante con respecto al goce pulsional.
Lo que los sujetos psicóticos vivencian
Indaguemos un poco la permeabilidad que se produce entre el sueño y la vigilia en la psicosis. En un texto titulado “De la porosidad entre los sueños y las alucinaciones”5, Sonia Chiriaco enfatiza que para el niño psicótico las pesadillas y las alucinaciones se mezclan, no hay diferenciación posible, ya que todo es borroso y poroso. No hay impermeabilidad entre el sueño y la vigilia. Incluso el cuerpo propio del niño psicótico se vuelve poroso, no hay impermeabilidad entre él y el Otro. La pesadilla -dice Chiriaco- es un significante que viene a nombrar los fenómenos extraños y angustiantes de procedencia desconocida y atribuida a un Otro malintencionado. Y las alucinaciones serían las pesadillas que algunos niños tienen durante el día. Por lo que para estos niños, el día y la noche son lo mismo. Hay una confusión entre las pesadillas diurnas y nocturnas. La vida de los niños psicóticos se transforman en una pesadilla de la que no logran salir, el sujeto no vuelve a dormirse, no logra escaparse de lo real. La realidad o la pesadilla son lo mismo, no pudiendo despertarse de esta eterna pesadilla. En la psicosis, tanto en niños como en adultos, hay una continuidad de lo real, lo simbólico y lo imaginario, esta porosidad entre los registros hacen que la pesadilla, el sueño, la alucinación y el delirio se pogan en continuidad6.
Por su parte, Enric Berenguer, nos lo ilustra con la banda de Moebius. En su conferencia en Sevilla7, el psicoanalista señala: los niños psicóticos no pueden diferenciar lo que sueñan de lo que viven despiertos, es como una banda de Moebius, se trata de una continuidad entre el inconsciente y el pensamiento. Los niños psicóticos pueden llegar a sufrir terrores nocturnos durante años, debido a que la represión no funciona.
Ascensión G. Triviño, en “La vía significante del trabajo del sueño”8, diferencia dos vías del trabajo del sueño: la vía del deseo y la que cava el agujero. La psicoanalista de niños subraya que, en esta última, se produce una fuga de toda realidad hacia un imposible de hacerse representar. En los niños con una estructura psicótica el sueño aparece como un real donde no se puede metaforizar nada, y de lo que da cuenta en el niño es de algo que asusta, pero que no puede significantizar, no encuentra las palabras -el velo- para cubrir lo real.
¿Qué nos dicen Freud y Lacan sobre el sueño y la psicosis?
Freud, en La interpretación de los sueños9, ubica dos cuestiones que vinculan el sueño y la psicosis. Sostiene, por un lado, que hay una relación etiológica: con frecuencia un sueño representa un estado psicótico, sea representándolo o siendo su secuela; la primera irrupción psicótica suele manifestarse en un sueño de terror o de angustia -nos dice el padre del psicoanálisis. Y por otro lado, localiza una analogía entre el sueño y la psicosis: en ambos casos hay una sobrestimación de las operaciones mentales, al rápido curso de representaciones en el sueño corresponde el fenómeno de la fuga de ideas en la psicosis; la noción de tiempo está ausente; y al clivaje de la personalidad en el sueño corresponde la división de la personalidad en la paranoia alucinatoria.
En 1907, en su estudio sobre la Gradiva de W. Jensen10, Freud sostiene que el sueño y el delirio provienen de la misma fuente: lo reprimido. Y considera que el sueño es el delirio fisiológico del hombre normal. Freud toma al sueño como el modelo normal de las afecciones patológicas, considera que los mismos mecanismos psíquicos -condensación, desplazamiento, figurabilidad- operan tanto en los sueños como en los delirios, solo que en contextos distintos.
Lacan, por su lado, no concuerda con las afirmaciones de Freud y considera que, si bien pueden encontrarse ciertas analogías entre el sueño y la locura, no pueden considerarse lo mismo ni que ambos responden a mecanismos similares.
Para el psicoanalista francés, el sueño en la psicosis no posee la función de “velo” -a diferencia de la neurosis, en donde el sueño vela, deforma y simboliza- en la psicosis el velo del sueño no opera, lo imaginario y lo simbólico se quedan desarticulados; por ende, el sueño no protege contra lo real11. Como lo aclara Mirta Berkoff, sin todo el andamiaje que provee la neurosis, se vuelve más difícil elaborar mediante el trabajo del sueño lo pulsional aflorante12.
¿Nos despertamos para seguir soñando?
Carolina Koretzky nos recuerda la célebre fórmula de Lacan “nos despertamos solo para seguir soñando”13 y nos dice que esta fórmula se refiere más bien a la neurosis, es decir, cuando el sujeto se confronta en un sueño a un real insoportable el mecanismo del despertar que interviene permite el retorno a la realidad; pero se trata siempre de un retorno a una realidad interpretada y enmarcada por el fantasma. Para el neurótico el despertar funciona entonces como un umbral al separar las dos escenas14. Koretzky advierte que tal fórmula no es aplicable al caso de la psicosis, ya que el sujeto psicótico en el sueño se confronta a un real que ninguna significación fantasmática puede enmarcar. Y explicita: “En el caso del sujeto psicótico, el sujeto puede a veces realizar directamente en la realidad el contenido de un sueño. El despertar no opera separando el sueño de la realidad, el despertar no funciona como fuga frente al horror encontrado. El contenido del sueño sigue de modo continuo al material delirante y puede a veces resolverse en un pasaje al acto”15.
Sin embargo, Carolina Koretzky retoma la fórmula lacaniana y la hace valer para la psicosis al sostener que algunos sujetos psicóticos “solo se despiertan para seguir soñando”, ya que a falta del fantasma, es el delirio el que toma el relevo; la interpretación delirante que vemos surgir justo después del despertar viene a justificar el real encontrado16.
Para concluir, retomo mi interrogante inicial que encontró eco en lo propuesto por Sonia Chiriaco en su texto “¿Cómo salir de una pesadilla que no cesa?”. Entonces me pregunto: desde la clínica, ¿cómo podemos maniobrar esta pesadilla que no cesa para introducir algún alivio en el sujeto? Al respecto, Sonia Chiriaco propone: abordarla pidiéndole al niño que establezca una diferencia entre lo que sucede en el sueño y lo que pasa en estado de vigilia; esto permitirá producir una primera localización, una primera escansión17. Tal maniobra la leo como un intento de armar algo que contrarreste ese real que irrumpe incesantemente y -en el mejor de los casos- agujerear ese Otro a fin de que no sea todo-malintencionado. Ubicar pequeños matices, introducir alguna diferencia entre la pesadilla y la vigilia/delirio, si bien -algunos dirán- no es mucho, pero sí lo es para que la vida misma sea más vivible. Y eso, no es poco.
Notas:
- Koretzky, C. “Sueño y pesadilla en la psicosis”, Virtualia 42, 2023.
- Esebbag, G. “El imposible despertar de la pesadilla”, ¿Con qué sueñan los niños?, Enric Berenguer (ed.), Ned Ediciones.
- Esebbag, G. op.cit., p.203.
- Sosa, J, “Sueño y psicosis”, ¿Con qué sueñan los niños?, Enric Berenguer (ed.), Ned Ediciones.
- Chiriaco, S. “De la porosidad entre los sueños y las alucinaciones”, ¿Con qué sueñan los niños?, Enric Berenguer (ed.), Ned Ediciones.
- Chiriaco, S. “De la porosidad entre los sueños y las alucinaciones”, op.cit.
- Berenguer, E.: Conferencia en SCF Sevilla “El sueño de los niños”, Noviembre 2023. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=sOJt-vLfVSw
- García Triviño, Ascensión: “La vía significante del trabajo del sueño: la del deseo y la que cava el agujero”. Alicia y sus Enigmas, Cereda Madrid, enero 2024. Diponible en: https://nuevaredcereda.es/archivos/4728
- Freud, S., (1899) “La interpretación de los sueños”, Obras completas, Vol. V, Buenos Aires, Amorrortu, 1979.
- Freud, S. (1907) “El delirio y los sueños en la «Gradiva» de Jensen”, Obras completas, Vol. IX, Buenos Aires, Amorrortu, 1989, p. 52.
- Lacan, J. El Seminario, Libro 3: Las psicosis. Buenos Aires: Paidós, 1984.
- Berkoff, Mirta: ¿Por qué es tan difícil dormir a los niños?, Revista Rayuela 10, Noviembre 2023. Disponible en: https://revistarayuela.com/es/010/template.php?file=notas/porque-es-tan-dificil-dormir-a-los-ninos.html
- Lacan, J. El Seminario, Libro 20: Aún. Buenos Aires: Paidós, 1981, p.70.
- Koretzky, C. “Sueño y pesadilla en la psicosis”, Virtualia 42, p.120.
- Koretzky, C. op.cit.
- Idem.
- Chiriaco, S. “De la porosidad entre los sueños y las alucinaciones”, ¿Con qué sueñan los niños?, Enric Berenguer (ed.), Ned Ediciones, p.183.
BIBLIOGRAFÍA
BERENGUER, Enric. Conferencia “El sueño de los niños”, en SCF Sevilla, Noviembre 2023. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=sOJt-vLfVSw
BERKOFF, Mirta. ¿Por qué es tan difícil dormir a los niños?, Revista Rayuela 10, Noviembre 2023. Disponible en: https://revistarayuela.com/es/010/template.php?file=notas/porque-es-tan-dificil-dormir-a-los-ninos.html
CHIRIACO, Sonia. “De la porosidad entre los sueños y las alucinaciones”, ¿Con qué sueñan los niños?, Enric Berenguer (ed.), Ned Ediciones, 2020.
ESEBBAG, Graciela. “El imposible despertar de la pesadilla”, ¿Con qué sueñan los niños?, Enric Berenguer (ed.), Ned Ediciones, 2020.
FREUD, S., (1906) “El delirio y los sueños en la «Gradiva» de Jensen”, Obras completas, Vol. IX, Buenos Aires, Amorrortu editores, 1989.
FREUD, S., (1899) “La interpretación de los sueños”, Obras completas, Vol. V., Buenos Aires, Amorrortu editores, 1979.
GARCÍA TRIVIÑO, Ascensión. “La vía significante del trabajo del sueño: la del deseo y la que cava el agujero”. Alicia y sus Enigmas, Cereda Madrid, enero 2024. Diponible en: https://nuevaredcereda.es/archivos/4728
KORETZKY, Carolina. “Sueño y pesadilla en la psicosis”, Virtualia 42, Mayo 2023.
LACAN, J. El Seminario, Libro 2, El yo en la teoría de Freud y en la técnica psicoanalítica, Buenos Aires, Paidós, 1990.
LACAN, J. El Seminario, Libro 3: Las psicosis. Buenos Aires, Paidós, 1984.
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LACAN, J. El Seminario, Libro 23, El Sinthome, Buenos Aires, Paidós, 2006.
SOSA, Jorge. “Sueño y psicosis”, ¿Con qué sueñan los niños?, Enric Berenguer (ed.), Ned Ediciones.