"Inconsciente 3.0" de Gustavo Dessal

Presentación del libro de Gustavo Dessal “Inconsciente 3.0” (publicado por Xoroi Edicions).

Por Equipo Punto de Fuga.

 

 

 

Miércoles 11 de Diciembre a las 20:30 en la Sede ELP de Madrid.

Presentan: Gema Fernández Blanco y Timothy Appleton. Coordina: Constanza Meyer, directora de la Biblioteca de Orientación Lacaniana de Madrid (BOLM).

Transcripción no revisada por los ponentes.

 

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Constanza Meyer: Bienvenidos a la BOLM que hoy tiene el gusto de presentar el libro “Inconsciente 3.0” de Gustavo Dessal.

Si habéis visto el anuncio, yo señalaba que es un libro que aborda el mundo contemporáneo en el que el protagonismo de las nuevas tecnologías es cada vez mayor, no para evocar con nostalgia tiempos pasados, sino para pensar el sujeto de hoy, el que se acerca a la consulta y su relación con los objetos tecnológicos.

No se trata de pensar en el futuro, sino en la sociedad en que vivimos, marcada por la inmediatez que dicta la técnica para preguntarse a su vez qué lugar para el psicoanálisis y para el síntoma. ¿Han cambiado tanto los tiempos y los padecimientos desde la época de Freud hasta nuestros días? ¿de qué manera y en qué? La técnica se presenta con una oferta infinita de gadgets, “apps”, regidos por los algoritmos para que el ser compre la idea, la creencia de que con ello podrá sortear la brecha que lo constituye y su condición de mortal.

Cada uno de los capítulos del libro está escrito con un estilo propio, el de Gustavo que es el estilo al que tiene acostumbrado a los lectores de sus libros y de su página de Facebook “El Manicomio global” en donde llega al gran público.

Eso es un logro, una capacidad que tiene: puede transmitir conceptos muy complejos del psicoanálisis de una manera muy sencilla e ilustrarlos muy bien. Y eso es de agradecer y recomiendo su lectura y que lo regalen estas Navidades.

Como señala Juan de la Peña en el epilogo del libro: “Gustavo tiene muchas profesiones. La de escritor, la de politólogo, la de sociólogo, la de psicólogo del pathos y psicopatólogo. También la de psicoanalista, si es que eso es profesionalmente aceptable. En definitiva, si me permiten, toda una serie de profesiones del alma que si uno logra dotarlas de un buen compás y una melodía rompedora, estará más cerca de conducirlas a la cima creadora donde son capaces de ascender el músico, el poeta, el loco e incluso el analizante“.

 

Constanza Meyer: Gema Fernández es psicóloga, Doctora en creatividad aplicada, especializada en tecnoética, simbología y robótica.

 

Gema Fernández: quería daros las gracias, a Gustavo, por la invitación y a los que estáis aquí. Gracias por ofrecer estos tipos de espacios, más allá de la tecnología. He disfrutado mucho leyendo la obra, soy investigadora de temas de los que Gustavo habla en el libro. Es curioso porque lo que se exponía desde fuera yo lo he visto desde dentro. Me gustaría aportar esa visión que tengo. He escogido dos temas: el control y la privacidad, y el tema de Second life, que es donde realicé una investigación.

En 2014 se cumplieron 20 años del primer smartphone, que fue fabricado por IBM, la diferencia clave con los anteriores teléfonos reside en el acceso al correo, es decir, conexión a internet que se ha ido incrementando con la infinitud de “apps” que hoy conocemos. Esto modifica la relación con la máquina, donde el fin de nuestra conducta no se conoce de antemano. De ahí que se trate al teléfono, sobre todo en los adolescentes como una extensión más de nuestro cuerpo. Esta idea, de unificar todo en un objeto no es nueva. Podemos verlo en muchos casos como en la física teórica.

A nuestra especie parece ser que, como indica el libro en las palabras de Trotsky, “nos gusta el control”, y mediante un único objeto que puede registrar, mirar y escuchar. Almacena datos y es una cesión de privacidad a cambio de una funcionalidad: “Te dejo hacer una foto a cambio de poderla ver”. Fotos que después se analizan y monitorizan.

Se ha pasado de compartir información a compartir tu información. Internet esta llena de personas atravesando barreras, como en las antiguas tragedias griegas.

Llevé una investigación en redes, redes que creasen arte a través de una plataforma. ¿Por qué alguien era tratado como un loco en una parte del mundo y como un chamán en otra parte del mundo? Dí con Second life, plataforma expuesta en el libro, con el avatar “Orchesta megaverse”.

Second life es una plataforma virtual, como un videojuego, como los “SIMS”, donde entras con un avatar que modificas y no hay una finalidad, se diseñó como un entorno de encuentro, se hizo una década antes que Facebook. En Second life el tiempo real es el tiempo en el que estamos todos conectados porque hay personas que están a ocho horas de diferencia. Conocí sus códigos, aprendí, reí, etc. Decidí echar un ojo a ver que se cocía en la noche de Second life. Al entrar en una discoteca desnudo me dijeron que si estaba loco y sentí vergüenza. Comprendí los distintos códigos que formaban parte. Estudié variables como los colores, y los tamaños de los avatares.

Entre las conclusiones de la tesis encontré que las personas se cuidan, respetan, acompañan, organizan y siguen ahí constantes desde 2007, proporcionando un lugar para el encuentro. Internet me dio un lugar para el encuentro. Este entorno dejó volar lo consciente y lo inconsciente.

Quizá tengamos el reto de proporcionar un espacio de encuentro fuera de la monitorización que nos acecha, quizá la consulta sea donde podamos ser sin miedo, mientras dejemos el teléfono fuera. Gracias Gustavo por escribir sobre esto, y gracias también a todos vosotros por proporcionar este encuentro, espacios para el encuentro.

 

Constanza Meyer: Timothy Appleton es Doctor en filosofía, Profesor de la Universidad Camilo José Cela, Co-editor de #Lacanemancipa.

 

Timothy Appleton: Gracias por la invitación de Gustavo y Constanza. Es un placer estar aquí entre vosotros en la ELP, entre amigos. Pensaba que hay muchas cosas que me encantaron de este libro, mi plan era enfocarme en una de ellas que es lo que voy a describir como “la dialéctica de Gustavo” que establece en el libro.

En primer lugar, es una dialéctica entre el mundo “anglo” y el “mundo continental” por decirlo así, que es una división tradicional en las facultades de filosofía en Inglaterra, que luego se transforma.

Pensaba empezar hablando del estilo del libro, en primer lugar una cita de Oscar Wilde: “Hay gente para quien el estilo es más importante que la sustancia, pero se equivocan: sólo hay estilo”.

Voy a leer alguna cita del libro la crítica de la transparencia: “la transparencia es en la actualidad un arma temible, que atenta contra los derechos de la subjetividad. La transparencia es uno de los mayores enemigos del sujeto del inconsciente, quien requiere de la oscuridad para sobrevivir”.

Se me ocurrió que lo irónico es que este libro es muy transparente, se lee muy fácilmente, todas las ideas son muy claras y es muy divertido. Yo aprecio esto, es un libro escrito a lo “anglo”, se entienden bien las ideas y la comunicación no se distorsiona. Como decía Orwell “La buena prosa es transparente como una ventana”. No hace falta hablar en lacanés todo el tiempo. Por otro lado, el libro incluye ideas sofisticadas a lo “continental”.

El tema del libro, voy a hablar: creo que hay tres posiciones que tenemos que identificar:

1) La primera es lo que puede llamarse afirmación abstracta, la posición “anglo”, la segunda la negación abstracta, que es la “continental”, y la tercera es la “negación de la negación”: el cortocircuito que hace Gustavo.

La afirmación abstracta es la posición del “relacionismo”, una nueva escuela filosófica: a través de las redes sociales y nuevas tecnologías llegaremos a un nivel de aceleración cultural y tecnológica y se creará una super abundancia que no se puede limitar bajo las lógicas del capitalismo y de este modo llegaremos al comunismo o algo así. Salió un libro este año al respecto, del proyecto corbynista, que traducido más o menos se llama “comunismo de lujo plenamente automatizado” y es un libro de teoría en principio, pero en realidad es un delirio, como ciencia ficción. Esta posición se descarta por Gustavo que lo llama “tecno-milenarismo”.

2) La negación abstracta: es más controvertido lo que voy a decir, a ver si consigo ofenderos (risas); se ven las redes como malvadas, quizá hay una conexión entre las nuevas tecnologías y el neoliberalismo, verlo como algo impuesto a la cultura verdadera, que es la europea.

Hay una tendencia de ver las redes sociales como un intento colonial anglosajón. Esta posición también es rechazada por Gustavo: “Oponerse a las tecnologías en nombre de una supuesta deshumanización de la existencia es un error de concepto, así como una distorsión moral. La técnica no posee una propiedad demoníaca intrínseca y los valores humanos no están definidos en el cielo de la abstracción metafísica”.

3) Entonces Gustavo pasa a su propia posición: creo que el cortocircuito que hace Gustavo se basa en el carácter transhistórico, quizá eterno, del síntoma y del inconsciente, que Gusatvo define como “el saber que no sabemos que sabemos”. Creo que la posición de Gustavo hace eco del lema de Gramsci, “pesimismo del intelecto y optimismo de la voluntad”.

Creo que el optimismo de las redes de Gustavo tiene que ver con una eternidad que es lo real del goce, que es la condición de que dentro de lo que hay las cosas pudieran ser de otra manera. El juego que veo es el choque entre la eternidad del goce y la propia historicidad de las redes que de alguna manera aceleran la violencia del goce. Esto está una y otra vez en el libro. Solo es el psicoanálisis quien puede pensar este choque, y las modalidades del goce que lo acompañan, quizás podríamos hablar de goce transfinito.

La parte sobre las noticias falsas, dice Gustavo: “Puede resultar extraño que durante la campaña presidencial que condujo a Trump al poder, cientos de miles de personas hayan creído que Hillary Clinton dirigía redes de pornografía infantil y realizaba rituales satánicos. Pero sin embargo esa «información» logró el objetivo de interferir en el proceso electoral. Aunque su incidencia en el resultado haya sido mínima, lo que importa destacar es el hecho de que el fenómeno de las ‘fake news’ no es nuevo en absoluto. Se apoya en el hecho de que la verdad tiene estructura de ficción y que debido a ello no existe ninguna verdad que no sea mentirosa por definición. Las redes sociales y la tecnología de los bots se valen de esta característica de la verdad, así como del carácter fantasmático de la realidad, para distintos fines. No «moldean» el cerebro humano, como pretenden los apóstoles de las neurociencias, sino que apuntan al corazón de esos «demonios internos» que habitan en cada uno de nosotros”.

Quería plantear por ultimo la idea de que quizá hay otra modalidad de estas fake news, cuando la gente lee o cree en eso, no sé si verdaderamente lo estaban creyendo porque se apunta a cosas que no se puede definir. Quizás la ficción tiene estructura de verdad, invirtiendo la frase de Lacan.

Cuando hablamos de un significante que cobra vida, es lo real lacaniano que estamos buscando y este libro nos ayuda a ello.

 

Constanza Meyer: Lisi Prada es una artista audiovisual que se dedicó 20 años a la clínica psicoanalítica.

 

Lisi Prada: la pérdida del goce estético que se encuentra ahora en un museo que se trata más de una cuestión comercial que un disfrute del arte. Ya no hay contemplación y se desvirtúa el arte.

Creo que este video tiene que ver con el libro de Gustavo. Me está gustando mucho porque es un lenguaje fluido y cuesta parar de leerlo, es muy interesante y actual el tema que plantea.

 

Gustavo Dessal: primero, agradecimientos que quiero hacer, aparte de los que han venido esta noche.

A los directores de La Otra psiquiatría, de la colección de Xoroi, Kepa Matilla, José María Álvarez y Juan de la Peña, que tuvieron la gentileza de invitarme a formar parte de esta colección. Y a la Editorial Xoroi que se brindó enteramente y que hizo un trabajo muy cuidadoso.

También a Javier Peteiro, que es uno de los más grandes intelectuales que existen en España, persona enormemente respetada por mí y que tuvo la gentileza de escribir el prólogo.

Y un epilogo muy poético y muy bello de Juan de la Peña, psiquiatra y psicoanalista, uno de los directores de la colección La Otra Psiquiatría, y que me conmovió muchísimo.

Agradecer a Constanza Meyer y a su equipo de la BOLM.

A Lisi Prada porque algo que quiero añadir a lo que comentó Constanza, no sólo que tiene una extraordinaria carrera internacional, sino que tiene muchos primeros premios a lo largo de su corta carrera, comparada con su anterior oficio de psicoanalista. Aunque creo que el psicoanálisis le dio a tu mirada un enfoque muy particular.

A Gema y Tim por los magníficos comentarios que han hecho.

Este libro surgió porque esta temática me interesa hace muchos años, pero no soy un usuario muy grande de las tecnologías más allá de las elementales, pero me empecé a interesar por temas que van a más allá de las redes sociales y el uso de los smartphones, que tienen un peso importante en el libro. Hay una novela, que saldrá en Marzo 2020, que tiene como trasfondo todo este mundo en el que vivimos, y ello me obligo a tener que documentarme en un montón de temas que desconocía, y empecé  acceder a temas que los profanos no sabemos que existen, por ejemplo, todo lo que ocurrió con Edward Snowden, quien descubrió que el 99% de los seres humanos nos creemos que vivimos en Disneylandia y no tenemos la menor idea de lo que ocurre.

La tecnología no solo son los móviles y el ordenador: cuando el “capitalismo de videovigilancia” nos confronta a una realidad que desconocemos por completo, una forma de alienación nueva que no tiene que ver con la alienación marxista. Al punto de que llegamos a un estado actual de la civilización donde, con independencia de las diferencias culturales del mundo, hay algo que atraviesa, la globalización atraviesa esas diferencias y hacen que, efectivamente, esa barrera que hasta hace poco tiempo creíamos que se podía pasar del mundo offline al online, y viceversa, donde uno podía salirse, eso ya ha dejado de existir:

Creemos que en determinado momento podemos tomar la decisión de salirnos de ese mundo, lo que ocurría hasta pocos años. Ahora la realidad entera transcurre prácticamente de forma total en el mundo conectado, incluso cuando creemos que nos hemos desconectado.

El libro trata en parte de eso, me ha interesado investigar algunos temas dentro del alcance que yo puedo darle, y tratar de transmitir que cuando hablamos de internet es importante el plural, “las tecnologías”. Parte de la trampa del sistema capitalista consiste en transmitir la idea de que la tecnología es una cosa sola, monolítica, y por lo tanto que no solo existe una solución tecnológica para cada problema, sino que la tecnología es una especie de conjunto cerrado donde todo avanza a la misma velocidad. Entonces, el público alentado por la distribución de información falsa e intencionada, crée que hay cosas que se van a conseguir desde el punto de vista tecnológico, con la misma velocidad que cambia el primer Iphone, y es falso, pero se transmite la idea de que dentro de 20 años el promedio de vida será de 150 años.

La tecnología tiene distintas ramas: la biotecnología tiene una velocidad distinta a la velocidad con que ha evolucionado la tecnología de la comunicación, la cual es lo que se ha querido transmitir como lo que marca el ritmo de la evolución tecnológica, lo cual es absolutamente falso. Por ejemplo, otros avances en la nanotecnología, todo eso no sigue la velocidad con la que avanzan los sistemas de telecomunicación.

Lo interesante es que, al haber convertido la comunicación virtual en la medida de lo que es la velocidad de la evolución tecnológica, se ha logrado convencer a la gente, incluso a los usuarios e inversores, de que con la misma rapidez se van a obtener cosas que todavía requieren de 50 ó 60 años, o que quizá no se consigan.

Me conmovió la cuestión de Second life, quizás por algo personal, porque toda mi literatura y mi relación personal con la vida está muy marcada por esta idea de la segunda vida. Casi todo lo que escribo está esta dimensión de algo que podría haber sido de otra manera, y he encontrado que también lo usan personas con vidas desgraciadas y que lo único que ansían, tras 14 horas de trabajo, es llegar a su casa y conectarse a Second life y convertirse en el avatar que han elegido donde uno puede ser lo que quiera. Además, uno interactúa con otros avatares ¿Quién no sueña con otra vida? Y Second life va progresando a medida que los sistemas de realidad virtual vayan mejorando, Second life va a permitir que la gente en lugar de verse en la pantalla, realmente se incorpore al avatar e interactúe con otros y verdaderamente entre en otra vida.

Ya que Tim tocó la pregunta que atraviesa todo el libro ¿Qué es lo que se perpetúa y que es lo que cambia a lo largo de la historia? Considerar si ¿la angustia era lago moderno o había existido desde siempre? Si todo esto es posible no es sólo debido al genio de los creadores e ingenieros, sino que hemos pasado a una fase distinta completamente a lo que es el capitalismo:

La posibilidad de que las maquinas no sólo sean instrumentos de fabricación de objetos, sino de que se incorporen y formen parte de la relación con nuestras vidas, y para ello es necesario que se toquen ciertos resortes que tienen que ver con el sujeto que no ha cambiado. Lo que ha cambiado es que antes, la tecnología afecta una parte ínfima de nuestra vida cotidiana. La relación con la maquina se subjetiva de tal manera que ahora cosas inimaginables se empiezan a convertir en una realidad. Los psicoanalistas creíamos que la tecnología no iba a poder alcanzar ciertas regiones de la condición humano y todavía sigue siendo así.

Efectivamente hay una opacidad que la tecnología no consigue resolver, pero, primero ya se han dado cuenta que eso existe, y es un problema porque hay gente interesada en resolverlo. Por ejemplo: las primeras tecnologías para descifrar el lenguaje humano se encontró la dificultad de la metáfora humana, que una palabra pude usarse para designar una cosa que no tiene nada que ver con el sentido aparte, y esto ya se está empezando a resolver. Hoy en día las traducciones han mejorado muchísimo porque los ingenieros han contratado a lingüistas que intentan resolver como poder asimilar, capturar en los algoritmos la dimensión de la metáfora, pero hay algo que todavía se resiste, lo que llamaba Tim el síntoma, no lo representativo, sino el orden de satisfacción de la vida humana que es difícil de apreciar porque lo que la tecnología tiene es la tendencia a la uniformización, a la universalización. Eso también lo empiezan a descubrir.

La tecnología empieza a ofrecer que los usuarios tienen distintos modos de relación con la máquina, de satisfacción y que hay que encontrar no sólo el perfil representativo del sujeto, sino que también hay que encontrar el perfil del orden de satisfacción que ese usuario tiene. Quiero pensar, pero no sé si es una expresión desiderativa, que efectivamente por más que la tecnología vaya avanzando va a haber algo que vaya s resistir. Pero de todas maneras es algo que lo afirmamos, porque todavía sigue siendo así, pero es imposible demostrarlo, no sabemos si en 40 años lo que consideramos como parte insustancial de la condición humana va a cambiar o no.