Aceptar la invitación para seleccionar un libro de mi biblioteca personal es una tarea casi imposible como gobernar, educar o psicoanalizar. Y tal vez por ello es un desafío, un dilema, que por cierto tuvo una pronta solución, elegí el primero que me vino a la cabeza. “Freud. Una vida de nuestro de tiempo” de Peter Gay, editado por Paidós en 1989. Y si fue el primero, es con seguridad por dos razones; su lectura es apasionante y nos introduce no solo en la vida de Freud sino en los fundamentos y avatares del psicoanálisis. Entramos en el mundo de Freud y sin darnos cuenta le acompañamos en sus descubrimientos y desvelos, en sus dificultades y avances, en sus dudas y revisiones, en su preocupación por la civilización y búsqueda de explicaciones. Compartimos su vida personal y profesional para asistir al descubrimiento del psicoanálisis y a su constante construcción. Se puede leer a Freud sin conocer esta biografía pero es mucho lo que se pierde.
Peter Gay demostró con Freud, según el comentario de Jonathan Sharp, que una biografía elaborada con habilidad puede convertirse en una obra de arte. Para nosotros es además de una obra de arte, una “novela de formación” una Bildungsroman como se conoce universalmente por su término en alemán desde la obra de Goethe Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister. En estas novelas no solo se narraba la formación del protagonista, en nuestro caso Freud, sino que también ayudaban a la formación (Bildung) del lector, léase el analista.
Un texto por tanto imprescindible, tan interesante como conmovedor, para elucidar y esclarecer la colosal obra freudiana.
Buena lectura
Javier Garmendia

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