La comida y el inconsciente. Psicoanálisis y trastornos alimentarios.

Por Fabiana Gama Pereira.


La comida y el inconsciente.Psicoanálisis y trastornos alimentarios



Un libro con una segunda edición ampliada después de seis años [1], que reúne reflexiones de más de veinte años respecto a los trastornos de la alimentación, a través de la óptica del psicoanálisis lacaniano. Se trata de una obra muy dinámica en la que Domenico nos trae reflexiones de autores importantes: F.H. Freda, Adela Succetti, Nieves Soria, Recalcati, François Ansermet, Manuel Fernández Blanco. A partir da la teoría y de su propia experiencia clínica, va disertar sobre el lugar de los trastornos de la alimentación en la clínica actual, en la que el inconsciente apunta al real.

Lacan, a lo largo de su enseñanza, planteó tres paradigmas diferentes respecto a la anorexia mental [2]. En Los complejos familiares de 1938, hablaba de una fijación del estado oral, asociando la anorexia a las neurosis gástricas y a la toxicomanía [3]. Más tarde, en los Seminarios IV y V, y en La Dirección de la Cura (1958), trae el objeto nada, como objeto puramente simbólico, “un significante puro, significante de la irreductibilidad del deseo a objetos de la necesidad y del goce [4]”. Según Domenico, Lacan, en esta época, todavía hablaba de la anorexia como un síntoma que da cuenta de la subjetividad y el nada como significante puro del deseo. La anorexia, por lo tanto, sería un intento de crear un [5].

En 1964, Seminario XI, el nada pasa de objeto simbólico a real, imposible de reducirse al campo del Otro simbólico. El sujeto no quiere saber de nada del saber del Otro. Comer o no comer tapa el agujero [6].

La contribución de Lacan en el Seminario XXI [7], es un cuarto paradigma, en el que se produce una especie de ruptura con las concepciones anteriores. Aquí, hay un acercamiento entre la anorexia con la toxicomanía, en ambos casos los sujetos gozan lo más posible de su objeto. Ya no hay acción dirigida al Otro, sino un rechazo del saber inconsciente. La acción aquí gira en torno a un pseudo saber, un saber vacío que no produce nada, parasita los pensamientos: “comer, no comer, calorías, etc.” La elucidación en torno a la comida clausura el espacio del sujeto y de la falta.

La anorexia es también una patología del pensamiento, muy potente, que se alimenta de ese saber basura [8]. “Aquí se realiza un desplazamiento del inconsciente, entendido como máquina significante, al inconsciente real, depósito de letras y detritos de lalangue fuera de sentido [9]”. Se trata del inconsciente real en lugar del inconsciente transferencial [10].

En el rechazo a la comida de un sujeto neurótico, hay una demanda dirigida al Otro, y la anorexia puede ser una respuesta o una defensa a los impases de la sexualidad, como es muy frecuente en jóvenes durante la pubertad. En las anorexias psicóticas o verdaderas [11] hay un fracaso en el proceso del atravesamiento de la pubertad. En este caso, la anorexia ocupa el lugar del fracaso. Aquí no hay función metafórica de la anorexia, sino el goce sin límites.

Entre las formas de psicosis, hay las formas paranoides, las delirantes y las esquizofreniformes. En las primeras, la comida se torna el objeto perseguidor, en las delirantes, el rechazo a la comida puede estar relacionado a una cuestión religiosa, a ejemplo de ayunos, y en las esquizofreniformes, la anorexia tiene la función de mantener unidas entre sí la holofrase anoréxica a las partes fragmentadas del cuerpo.

Con relación a la anorexia mental en la psicosis ordinaria, el autor va utilizar a formula “So + nada”, que indica el sujeto vaciado sostenido por el objeto nada, o sea, el sujeto se eclipsa en su experiencia de goce. En estos casos, el objeto nada tiene una acción central, se presenta sin velos:

A veces, en estos casos, la anorexia se instala a partir de una desvitalización fundamental que surge por efecto de la caída de una identificación imaginaria que deja vacío el lugar del sujeto. Otras veces, en cambio, es imposible hallar, no sólo el punto de discontinuidad propio del desencadenamiento del síntoma, sino también la más discreta desconexión (débrachement) propia de la psicosis ordinaria, y la condición anoréxica a menudo se presenta en estos caos en la historia del sujeto como un continuum desde la infancia hasta la edad adulta [12].

Doménico nos trae la gran contribución de Jacques Alain Miller [13], respecto al objeto nada en la psicosis ordinaria. Esta contribución de Miller (2016) fue a partir de un caso presentado por Jean-Claude Maleval en 2008, durante la Conversación de Arcachon. Se trataba de un sujeto “incapaz de cualquier compromiso: ningún trabajo, ninguna relación libidinal sostenida” que se describía ‘sin deseos, sin emoción, sin voluntad’ que ‘no siente impulso [14]’. Miller define el objeto nada como “el único entre los objetos a en ser causa de no-deseo y causa de desierto”. “(…) la atracción del no-ser y por la nada pueden hacer las veces de razón de vivir [15]”.

Otro punto destacado por Doménico es la cuestión del silencio en formas de anorexia no neuróticas. Según el autor, en la mayoría de los casos, el rechazo a la comida no tiene un mensaje latente como demanda al Otro, es decir, el rechazo es el rechazo al Otro, que puede ser persecutorio o invasivo. En estos sujetos, son habituales, discursos estereotipados en torno al tema de la comida, peso, etc.

La holofrase propia de la anorexia mental congela la relación del sujeto con su inconsciente, desconectándolos. La estereotipia defiende la anorexia de la experiencia del vacío, que estructuralmente se abre cuando encuentra algo que presentifica para ella el agujero en el saber [16].

El autor, en esta obra, también nos va a dar pistas sobre el tratamiento de la anorexia mental. Inicialmente, cuando la anoréxica descubre que ya no controla su síntoma, sufre y se ve desbordada completamente. Se trata de que el sujeto se divida y el síntoma se torne analizable. El papel de la angustia es central, pues empuja al sujeto a moverse en dirección hacia la cura. La angustia puede venir también bajo la amenaza de interrupción del tratamiento. Según Consenza, no es posible librarse de la angustia, curarla, sino atravesarla, de manera que el trabajo analítico consiste en un “atravesamiento de la angustia y su sintomatización [17]”.

En este caso, el analista que encarna el Otro, puede responder con su propio rechazo o no, al rechazo de su paciente, lo que tendrá repercusiones en el tratamiento del sujeto y en la dirección de la cura. Es muy importante que el analista tenga en cuenta la estructura del sujeto, si se trata de una neurosis o una psicosis. En este último caso, el autor advierte de la necesidad de un trabajo con los padres, “tratar la angustia de los padres se convierte en un camino que atenúa la rigidez sintomática de la hija, abriendo espacio para una sintomatización más particularizada del sujeto [18]”. La forma de trabajar con el neurótico es a través de la transferencia, por un saber supuesto que el sujeto atribuye al analista, en los nuevos síntomas, muchas veces no hay transferencia, hay una desconexión con el inconsciente.

El libro nos lleva a pensar todo el tiempo en la clínica de los nuevos síntomas o síntomas contemporáneos, que van más allá de los trastornos alimentarios, una clínica caracterizada por el predominio del goce y no del deseo y por manifestaciones “cuyos efectos sobre el cuerpo devastan al sujeto [19]”.

La presente obra articula la clínica de la anorexia a la luz del objeto nada, definido por Lacan como un objeto inclasificable, el más enigmático de los objetos pulsionales, que no se localiza en una zona especifica del cuerpo, sino que parasita las zonas erógenas. En el caso de la anorexia, el objeto nada puede tener una doble función: en una neurosis está relacionado al Otro, abriéndole una carencia, como en la clínica de la histeria, en la que hay una falicización de la delgadez y el rechazo funciona como demanda de deseo. Ya en la psicosis, este objeto va a estar en función del goce que produce, goce no contenido por una mediación fálica.

Esta segunda perspectiva es, según el autor, la más común en la clínica de los nuevos síntomas, clínica en la que la palabra, en su función de metáfora, fracasa y, en su lugar, muchas veces, aparece un silencio que no contiene un mensaje latente, porque es mudo, vacío, sin eco, pues no resuena y apunta a una desconexión con el inconsciente. Cabe al analista, por lo tanto, entender también este silencio, y poder encontrar la manera de trabajarlo en cada caso, uno por uno.

Notas

[1] 1ª edición 2013.

[2] El autor habla de tres paradigmas en el libro, pero durante una conferencia para el NUCEP para presentar este libro, habló del cuarto paradigma, al referirse al Seminario XXI.

[3] En el Seminario XXI Lacan también asocia la anorexia a la toxicomanía, no como fijación de la pulsión oral, sino como los goces sin límites.

[4] Consenza, 2019, p. 112.

[5] Conferencia Doménico Consenza, 2020.

[6] idem

[7] Seminario Les non-dupés errent (lección de 9 abril de 1974).

[8] Conferencia Doménico Consenza, 2020

[9] Consenza, 2019, p. 117.

[10] Conferencia Domenico Consenza, 2020.

[11] El autor menciona La Sagna a quien se refiere a las anorexias psicóticas como verdaderas.

[12]Consenza, 2019, p. 141.

[13] Esta contribución de la Conversación clínica de la École de la Cause Freudienne, em 2008, está publicada con el título de “Desarraigados”, organizado por Miller y Otros, 2016.

[14] Comentario de Réginald Banchet, 2016, p. 153.

[15] Cristiane Alberti, 2016, p. 14.

[16] Consenza, 2019, p.149.

[17] Consenza, 2019, p. 33.

[18] Consenza, 2019, p. 51, 52.

[19] Antonio Di Ciaccia, 2019, p. 14.

Bibliografía

-Alberti, Cristiane. Prefacio. En: Miller, Jacques Alain y otros. Desarraigados. Buenos Aires: Paidós, 2016. P. 13-14.

-Blanchet, Réginald. Clínica Del desierto. En: Miller, Jacques Alain y Otros. Desarraigados. Buenos Aires: Paidós, 2016. P. 153.

-Cosenza, Doménico. La comida y el inconsciente. Psicoanálisis y trastornos alimentarios. Ed. NED. 2ª ed. 2019.

-Cosenza, Doménico. Presentación libro La comida y el inconsciente. Conferencia on line. Nucep, Madrid, 2020.

-Di Ciaccia, Antonio. Prólogo a la edición italiana. In: CONSENZA, Domenico. La comida y el inconsciente. Psicoanálisis y trastornos alimentarios. Ed. NED. 2ª ed. 2019. P. 13-15.

-Lacan, Jacques. (1938) Los Complejos familiares en la formación del individuo. Otros Escritos; Paidós: Buenos Aires, 2012.

-Lacan, Jacques. (1957-1958) Seminario V. las formaciones del inconsciente. Paidós: Buenos Aires, Barcelona, Mexico, 2010.

-Lacan, Jacques (1956-1957) Seminario IV. La relación de objeto. Paidós: Buenos Aires, Barcelona, Mexico, 2016.

-Lacan, Jacques (1964). Seminario XI. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Paidós: Buenos Aires, Barcelona, Mexico, 2019.

-Lacan, Jacques. La Dirección de la Cura. En: Escritos II. Biblioteca Nueva. Siglo XXI ed: Madrid, 2013.

-Maleval, Jean-Claude. Desarraigo social paradójico y clínica del desierto. En: Miller, Jacques Alain y Otros. Desarraigados. Buenos Aires: Paidós, 2016. P. 45-55.

Miller, Jacques Alain y Otros. Desarraigados. Buenos Aires: Paidós, 2016.