Reseña de las XX Jornadas de la ELP “Marcas del trauma”

Por Sali López Almansa

El pasado 27 y 28 de noviembre de 2021 se celebraron, en Madrid, en streaming, las XX Jornadas de la ELP; se contó con la presencia del Félix Rueda, presidente de la ELP, Lucía D’Angelo y Silvia Nieto directoras de la Jornadas, además de algunos de los responsables y ponentes de las diferentes conversaciones. El diseño del portal era de fácil acceso a las salas simultáneas y a los plenarios.

Previamente se realizaron unos trabajos repartidos en 19 boletines, en el que analistas de diferentes sedes elaboraron unos textos tomando como base este denominador común, que muestran una vez más el interés de los colegas por tratar de acercarse al tema que nos ocupa, que desde diferentes visiones ahondan en el esclarecimiento del neologismo lacaniano “troumatisme”.

Primeramente, se proyectó un vídeo de mareas negras que se mezclan entre sí y que finalmente se van recogiendo. Seguidamente aparece Jacques Lacan en “Televisión” hablando de la estructura del lenguaje, el análisis nos vierte el sentido a raudales y se trata de reducir ese sentido al sinsentido para finalmente ver que no hay relación sexual.

Las Jornadas se estructuraron en siete grandes espacios, iniciándose con la ponencia de apertura de Esthela Solano tan lúcidamente explicada, recorriendo el trauma desde las histéricas de Freud hasta el parlêtre de Lacan.

Apertura y presentación inaugural de Esthela Solano.

Bajo el título Proton Pseudos, Esthela Solano hace un recorrido detallado e interesantísimo desde Freud hasta Lacan, el primero dándole la palabra a la histérica y el segundo elucidará el nudo sexual del síntoma y del inconsciente. Esthela Solano toma como punto de referencia el caso Emma en el que nos va desgranando como la temporalidad retroactiva del trauma se produjo en la pubertad, el abuso tuvo lugar en la infancia, pero el efecto de angustia viene más tarde, Freud nos dice que un recuerdo puede producir un efecto après coup.

Freud descubre que lo que se reprime en la histeria es un recuerdo y posteriormente se produce en un trauma, el factor traumático no se reprime, sino que se desplaza, ahí tenemos la primera mentira histérica o protons pseudos, premisa falsa que resulta de una sustitución.

Lacan formalizó el síntoma como sustituyéndolo a una situación metafórica. La sustitución metafórica explica el olvido y el afecto no se reprime, sino que se desplaza. Lacan nos dice que un trauma es siempre sospechoso. El encuentro traumático surge en el propio cuerpo y proviene al goce que Lacan llamó hetero, lo hetero es lo exterior al cuerpo, es extraño. La sexualidad es siempre traumática, como lo vio Freud; el niño lo comprende como algo exterior, como una refracción fuera de sentido, y se encarnaría en objetos exteriores, fuera de sentido, como hizo Juanito con los caballos.

A continuación, Esthela Solano nos ofrece un interesantísimo recorrido de Lacan sobre la diferencia entre lengua, lenguaje y lalengua.

Lalengua, la lengua materna en la que hemos sido hablados está separada del sentido, es cualquier significante, es UNO. Sin embargo, el lenguaje es una elucubración de saber sobre la lengua y un binario S1-S2, necesario a fin de producir un sentido. El UNO es real fuera de sentido que el lenguaje produce utilizando la metáfora y la metonimia. El UNO existe en lo real, el Otro no existe. Las palabras son cualquier sonido de la lalengua y producen malentendidos, y es en el materialismo de las palabras donde reside el inconsciente. El inconsciente es una invención ligada al encuentro con el primer goce, el significante S1 es primero.

El recorrido de un análisis pretende desvestir al síntoma de su sentido gozado, de su verdad mentirosa, nos diría Lacan; a lo que Freud llamaba protons pseudos. El sinthome es del UNO del cual el cuerpo se goza en la iteración. El sinthome hace palidecer la categoría de la verdad, pero topa con lo posible de decir, lo real excluye lo verdadero porque excluye al lenguaje.

Esthela Solano finaliza su intervención señalando que el trauma es una dimensión estructural y constituyente de todo ser hablante, el parlêtre.

Seguidamente se realizaron dos secuencias de viñetas clínicas repartidas en cinco salas simultáneas, constituidas por dos ponentes, presidente y animador.

Estas viñetas clínicas tenían como eje común el encuentro traumático que, nos enfrenta con el no hay de la relación sexual; lo traumático, un agujero, el trozo de real es un trazo en el cuerpo, el trazo real en el cuerpo que no pasa al inconsciente, por lo que hay que producir un vaciado del fantasma. El trauma es el nombre del encuentro con un real, es herida provocada por una lesión del hablante ser, un ser contaminado por la palabra y tocan a un sujeto desconocido, son las palabras las que dan lugar a lo inadmisible.

Le siguió el plenario conversación del pase en tiempos de pandemia, desarrollado en forma de debate entre Angelina Harari y Ana Aromí, animado por Vicente Palomera, quien intervino de forma online.

El saber en lo real no cubre todo, todo lo que puede hacer la ciencia es un aparato para medir datos. La naturaleza es opaca y nada amistosa, se trata del espectáculo grandioso de lo que podemos llamar acontecimiento de tierra, que Lacan denominó “un real sin ley”.

Angelina Harari, nos habla de que el número de AES en ejercicio se ha estabilizado en la pandemia, con una reducción en el número de solicitudes, porque la virtualización ha cambiado todos estos encuentros.

Ana Aromí, señala que la pandemia afecta al pase, pero que hay que trabajar para que esto no se detenga. Un AE tiene que estar instalado en una escuela, sino no podría interpretar, pero, por otro lado, los testimonios hablan la lengua de la escuela UNA, pero privilegiando el idioma de la escuela propia. El AE y la escuela UNA está cosida por el tema de lo éxtimo, y Angelina Hararari lo propuso como tema de estudio.

Vicente Palomera apuntó que el psicoanálisis nos prepara para acoger lo nuevo y lo no esperado.

Testimonios y Plenario del Pase:

a. Testimonios de: Felicidad Fernández, Gabriela Medín y Paloma Blanco, AES de la ELP, bajo el común denominador “escuchar los dichos maternos”, esas marcas que se hacen escuchar en el inconsciente, lalangue. Se les planteó si podían dar cuenta de cómo se autorizaron como analistas, y sus repuestas están, más bien, del lado de que se trata de un acto, del que sin saber nada a priori, es el que puede tener efectos de decir me he autorizado como analista.

b. Primer testimonio del pase de Enric Berenguer, “Lo meu desig se converteix en glay” (“Mi deseo se convierte en espanto”), acompañado por Félix Rueda, presidente de la ELP.

c. Plenario sobre los testimonios del pase con el punto común de los traumas infantiles. Paola Cornú (NEL) y Omaira Meseguer (ECF) dieron cuenta de sus testimonios de pase, como AES invitados, animadas por Lidia Ramírez y Marta Serra.

Segunda Conversación “Marcas del Trauma y Actualidad” entre Guy Briole, Hebe Tizio y Óscar Ventura, animado por Manuel Fernández Blanco.

Guy Briole apunta que la tónica de hoy en día es quitar toda la responsabilidad al sujeto. En el sujeto traumatizado la palabra huye siempre, el traumatismo plantea una ética del bien decir, y del lado del analista se debe evitar todo sufrimiento en el momento de hablar de ese traumatismo. El psicoanálisis no es una pedagogía correcta, conduce al sujeto a buscar su propio camino. En ese sentido, Hebe Tizio nos dice que el poder traumático de la palabra hace agujero lo inadmisible. El análisis mismo es creador de síntomas, es la neurosis de transferencia que hay que intentar no alimentar. La posición del analista es tratar de producir, Lacan habla de ordenar la repetición del orden del discurso.

Óscar Ventura señala que, la ciencia, en el DSMV actualizado, habla del trauma como algo que le ocurre al sujeto desde el exterior y a todos se les aplica un manual, para todos el mismo, se trata de la clínica de la destraumatización. A ese respecto, Hebe Tizio indicó que los tratamientos actuales taponan la rapidez del tiempo y su propósito es tapar el agujero. A diferencia de la ciencia, el psicoanálisis tiene en cuenta un tiempo de ver y un tiempo de concluir.

El domingo tuvo lugar Conversaciones con el arte, con Alberto Conejero, poeta, dramaturgo y director artístico del Festival de Otoño de la CAM. Habló del trauma colectivo que tiene que ver con el teatro y con la memoria y nos decía que si a un país se le quita el relato se le quita memoria; y que cada país tiene derecho al olvido o a vivirlo como quiera. Él considera que hay colisión entre el conflicto colectivo y el conflicto individual, y, es el Estado el que tiene que hacer un acto individual, el que tiene que acordar un mínimo de memoria. Aquí se trajo el ejemplo de Telémaco que, necesita el relato de la generación anterior para poder entender su propio relato. Hay que saber el relato anterior para poder continuar. Este espacio finalizó con la lectura de uno de sus poemas, en la voz de Juan Carlos Talavera, actor y director teatral. Animaron la conversación: Blanca Fernández y Celeste Stecco.

Acto seguido se proyectaron unos minutos de la sesión psicoanalítica de una escritora, donde relataba su sufrimiento mientras no escribía, entre trabajo y trabajo, decía que mientras no escribía estaba muerta, estaba cansada de ella misma.

Se finalizó con la Presentación de La Gran Conversación Virtual de la AMP, conducido por Angelina Harari, presidenta de la AMP, Christiane Alberti, directora de la Gran Conversación Virtual AMP 2022 y Félix Rueda, presidente de la ELP. Contará con la presencia de Miller; se podrán inscribir miembros o no miembros, y se llevará a cabo en función plenaria y simultánea, pudiendo asistir a ambas.

Christiane Alberti, leyó su texto de presentación para la gran conversación trabajando la cuestión femenina como problema político, señala que las categorías queer son categorías políticas, no dadas por la naturaleza. Ella sueña con una sociedad sin sexo y Lacan valoriza la esencia de lo femenino. Las feministas apuntan a la norma universalizante y Lacan habla de la mujer una por una, no excluye para nada hablar de la mujer sin tachar el artículo, sin embargo, es imprescindible fundar el estatuto de la mujer no toda, el lugar de la mujer que no tiene que dejarse vacío, así fundamenta el LA sin tachar Christiane Alberti.

Clausura de las XX Jornadas de la ELP, por Félix Rueda, presidente de la ELP, y las organizadoras y directoras de las XX Jornadas Silvia Nieto y Lucia D’angelo, quienes cerraron las jornadas agradeciendo a todos los intervinientes su participación, desde los ponentes hasta al equipo técnico, quien posibilitó que los cuerpos presentes y virtuales se pudiesen encontrar, que lo hizo un encuentro emocionante y entrañable.

Finalizó Silvia Nieto con la observación de que en la verja verde, que rodeaba el recinto exterior donde se estaban celebrando las jornadas, se había escrito a mano la palabra “trazo”.