Reseña «El amor y sus enigmas» de Mercedes de Francisco

Por Peichi Su.

El amor y sus enigmas [1] es el tercer libro de Mercedes de Francisco que tenemos la fortuna y la alegría de deleitar. Los dos anteriores habían sido: Un nuevo amor (2012) y En femenino singular (2016). Personalmente no considero que sea necesario leerlos cronológicamente, creo que con cada uno de estos libros se produce allí un encuentro singular -al menos así ha sido mi experiencia- por lo que diría que es posible leerlos al estilo “rayuela” -saltando o en serie- produciendo el encuentro del uno por uno.

Un primer punto importante que quiero resaltar sobre El amor y sus enigmas es que se trata de un libro dirigido a todo público. No es un libro solamente para psicoanalistas, es un libro que atrapa tanto a alguien no conocedor del psicoanálisis como a un estudioso de este campo. Para los psicoanalistas, se encontrarán con desarrollos y transmisiones de gran relevancia para abordar al amor en sus diferentes dimensiones y articulaciones; para un lector no-psicoanalista, se sumergirá en una experiencia inédita acerca de las relaciones humanas, la política, el cine y la literatura.

El libro está compuesto por veinte capítulos que van desde referencias a la teoría y a la clínica psicoanalítica como al cine, a la literatura, a la filosofía y a figuras femeninas que hicieron eco y dejaron sus improntas en la historia. Es así que nos encontraremos con ejes tales como: el rechazo de lo femenino, el amor como subversión, amores traumáticos, el amor y las mujeres, violencia e impotencia, entre muchos otros. Algunas de las protagonistas femeninas sobre quienes Mercedes hizo sus lecturas y análisis son: Ingrid Bergman, Joyce Carol Oates, Marguerite Duras. Por otra parte, me resultó especialmente interesante el capítulo sobre Paul B. Preciado, escrito por la psicoanalista a modo de “en respuesta” a su discurso.

Este libro no trata del amor en su aspecto romántico solamente, sino del amor como aquella significación que viene a declinar las muchas otras dimensiones de la humanidad; que va desde el amor familiar, el filial, el amor en la amistad, en los vínculos fraternos, incluso la función del amor en el terreno político. Asimismo, Mercedes nos llevará a interrogar el lugar del amor en su articulación al nacimiento y a la muerte, eje que será trabajado en el capítulo sobre la inclinación –fascinante conceptualización desarrollada por Hanna Arendt y retomada luego por la filósofa feminista Adriana Cavarero-.

Otra característica que deseo enfatizar de este libro es que Mercedes nos habla en un lenguaje claro, un lenguaje en donde los términos -a veces- enigmáticos del psicoanálisis lacaniano se vuelven posibles de capturar y de asir. La autora escribe en modo de conversación con el lector a medida que va desarrollando su posición respecto de la clínica, del lugar del analista, de la teoría y de la fina lectura que hace sobre nuestra época. Esta característica incluye activamente al lector dentro del libro y lo saca de su lugar pasivo.

Muchos son los puntos que quisiera compartir aquí, pero mejor será dejar lugar a que cada lector haga su propia experiencia de su encuentro con este libro. Daré aquí solamente unas pequeñas pinceladas sobre algunos ejes:

La lógica capitalista: 

Acerca del capitalismo contemporáneo, este libro pone de manifiesto la modalidad en que este discurso no permite que aquello incontrolable, ingobernable -es decir, lo real– tenga lugar. Estamos frente a un capitalismo salvaje en donde proliferan las derivas xenófobas, racistas y misóginas -apunta Mercedes. Se trata de una lógica que no hace lugar a aquello imposible de ser abordado desde lo simbólico.

La relación como aquel “imposible”: 

Ya en El malestar en la cultura (1930), Freud planteaba el vínculo con otros seres humanos como una de las fuentes del sufrimiento humano:

“Desde tres lados amenaza el sufrimiento: desde el cuerpo propio, que, destinado a la ruina y la disolución, no puede prescindir del dolor y la angustia como señales de alarma; desde el mundo exterior, que puede abatir sus furias sobre nosotros con fuerzas hiperpotentes, despiadadas, destructoras; por fin, desde los vínculos con otros seres humanos” [2].

De este texto de Freud, Mercedes rescata la siguiente afirmación: Lo que se opone al mal no es el bien, ni lo bueno, ni el santo; lo que se opone al mal es el amor [3]. Al respecto, la autora afirma que nuestras vidas están presididas por un imposible de armonizar y de adecuar, esta no-completud se sienta sobre la base de la imposibilidad de que la manera de gozar de uno pueda hacer relación con la manera de gozar del otro. Mercedes enfatiza que es aquí donde el amor viene a permitir hacer lazo entre los unos sólos, es el amor en sus diferentes versiones: el filial, el familiar, el erótico, etc., que viene como suplencia al permitir el lazo con los otros.

La tesis central: 

Un eje que, para mí, atraviesa todo el libro, es la tesis de Mercedes: El acto violento se precipita con la impotencia [4]. Sobre ésto la psicoanalista dirá que “ser vulnerables y depender del otro para existir provocan esta deriva de actos violentos” [5] -y considero importante detenernos en este otro que Mercedes escribe en minúsculas, me permite ubicar en este eje imaginario a-a’ el terreno en donde se propicia y se hace fecunda la violencia; muy distinto a aquella relación del sujeto con el gran Otro, lugar en donde podremos ubicar otras coordenadas y que, en el mejor de lo casos, se produce la implicación subjetiva-. Por otra parte, Mercedes advierte: “el amor tampoco está exento de esta amalgama entre pulsión de vida y pulsión de muerte” [6].

Vivencias y testimonios: 

En el capítulo “Angustia y desamparo. Del sin sentido al exceso.”, Mercedes nos comparte un fuerte testimonio en primera persona de aquel encuentro con el desamparo radical, y las maniobras para hacer con esa angustia y “soledad”. Pero señala: aceptar la soledad más radical no implica la vida solitaria [7], y aquí reside toda la diferencia.

Lo femenino y el amor: 

Otro eje que considero fundamental de este libro es la cuestión de lo femenino y su articulación al amor, sobre todo al “nuevo amor”. Aquí Mercedes nos hablará de los problemas crecientes en el terreno del amor y del rechazo de lo femenino -lo femenino no como género ni a nivel biológico, sino en cuanto a la lógica del no todo propuesto por Lacan-. Aceptar la posición femenina, implica no eliminar la imposibilidad de nombrar a la mujer, cada mujer será “una” que no podrá ser intercambiada por otra.

El Psicoanálisis y el amor:

El último capítulo de este libro -y no menos importante- versará sobre lo anticipado en su título. Allí nos encontraremos con un bello recorrido que hace la autora sobre la historia del amor en el psicoanálisis: en Freud y, sobre todo, en Lacan. Allí Mercedes nos compartirá un magnífico poema de Rimbaud y nos indicará de un modo espléndido que éste es el antecedente del poema de Lacan. Un amor por fuera de las leyes del Edipo, que no es un amor transgresor, sino un amor que se eleva sobre las determinaciones del destino y que no retrocede [8].

Para concluir, traigo una cita que para mí reflejaría el espíritu central de El amor y sus enigmas: son las palabras que Mercedes recupera de una entrevista a Marguerite Duras. Ante la pregunta “¿Usted cree en el azar?”, la escritora francesa responde: “Me gusta sentirme parte del gran juego: incapaz de controlar o de prever el curso de las cosas. La enfermedad de la gente, yo pienso que nace ahí, de la conciencia trágica de que no están a la altura de lo que querrían, ser árbitros de su propia vida” [9].

Este libro no está escrito desde afuera, sino desde el más profundo y singular encuentro de la autora con el amor en todas sus inflexiones y sus enigmáticos ángulos, es posible sentirlo al leer cada una de sus palabras. Otro detalle que personalmente disfruté mucho son las “joyitas” que nos va brindando Mercedes al cierre de cada capítulo, en cada momento de concluir nos proporcionará unas valiosas observaciones que quedarán resonando en cada uno de nosotros.

En un momento sumamente difícil de mi vida, en donde lo real me puso frente a lo insoportable de aquello imposible de simbolizar, este libro me vino a funcionar de suplencia; celebro y agradezco este encuentro contingente.

El amor y sus enigmas, un libro no solo altamente recomendable sino que incluso diría: de lectura necesaria. No hay vida sin amor -ese amor expresado en todas sus dimensiones y manifestaciones, y que, al mismo tiempo, alberga su costado incalculable-.

Peichi Su


Notas:

[1] De Francisco, Mercedes (2025). El amor y sus enigmas. Buenos Aires: UNSAM Edita.
[2] Freud, S. (1930): “El malestar en la cultura”, en Obras Completas, Tomo XXI, pág. 76. Buenos Aires, Amorrortu, 1997.
[3] Ibíd.
[4] De Francisco, Mercedes. El amor y sus enigmas, op.cit., pág.62.
[5] Ibíd.
[6] Ibíd., pág.63.
[7] Ibíd., pág.142.
[8] Ibíd., pág.160.
[9] Duras, Marguerite (2013). La passion suspendue. Entretiens avec Leopoldina Pallotta della Torre. Paris, Editions du Seuil.